Tanto en sus cuentos como en su obra periodística José de la Colina, fallecido este 4 de noviembre, tejió conexiones insólitas, juntando tramas, épocas y referencias, con una atención incansable a su tiempo y a su entorno.
Registro personal
Brujas: breve historia de la eterna mujer incómoda
La imagen de la bruja en nuestra cultura tiene raíces profundísimas. Este texto va señalando su desarrollo iconográfico y lo contrasta con una bruja real, moderna y mexicana.
Vendrá la catrina y tendrá tus libros:
Escritores mexicanos sobre la muerte
Tan arbitrario como una ofrenda de párrafos y versos, compartimos con nuestros lectores esta selección colorida de lo que se ha escrito en México sobre la muerte y sus dominios. Con una calavera inicial para solaz del internauta.
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Me gusta la luna. Y llegué aquí diecinueve años antes que el primer hombre. Desde que nací, vivo en la luna. (@magamastretta)
Diatriba contra el algoritmo de Netflix
Un usuario indignado por las prácticas engañosas de un programa informático comparte su desengaño. Como ningún ser vivo puede atender los reclamos contra un robot, este buzón se hace depositario de los abusos de los omnipresentes algoritmos que nos rodean.
La banca electrónica es mi enemiga jurada
Los tiempos modernos nos han vuelto explotadores de nosotros mismos al punto en que sentimos nostalgia por un antiguo espacio de paz y hasta de meditación: la sala de espera del banco. ¿Quién lo hubiera imaginado?
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Flaubert empieza así una frase sobre un flechazo instantáneo con una desconocida: “Quería conocer los muebles de su cuarto”. (@hlbchr)
Cómo el culo de Francisco Quevedo puede curar tu depresión
Las creaciones escatológicas gozan de cabal salud y tradición en la lengua española. Tan es así que el mayor poeta del Siglo de Oro tiene ejemplos variopintos como el que se explica a continuación.
Contra la estandarización del entendimiento:
A 50 años de T.W. Adorno
La industria del entretenimiento, entre otros fenómenos de la cultura de masas, ha logrado inculcar un gusto homogéneo y nivelador que no hace más que expandirse. Un peligro preocupante para pensadores de la Escuela de Fráncfort, como T.W. Adorno.
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Soy tan irracional que bien podría convertirme en una religión. (@idimedani)