Departamento de quejas

La horrible proliferación de los cafés productivos

Las cafeterías, paraísos del ocio y hasta de la ensoñación moderna, se han convertido en espantosas oficinas donde los productivos no quieren perder su tiempo. Un espacio para misántropos que quieren que los dejen en paz, pero acompañados. Como siempre, esto nos hace felices, felices, felices.