Crónica

Radiaciones solares: Crónica 15-M (Parte 1)

Ayer domingo 22 de mayo, antes de dormir puse un estado de Facebook que fue malinterpretado por varios de mis amigos españoles. El estado decía: “¡Qué semana más intensa y bonita ha sido ésta!”. Algunos de ellos, abatidos por la abrumadora victoria del PP en las elecciones regionales, se apresuraron a responder cosas como “Menos mal que te va bien a ti” o “Al menos los amigos están contentos”, la mitad con auténtica alegría por mí y la otra mitad dirigiéndome un velado y justo reproche. Honestamente, cuando puse ese estado no estaba pensando en el triunfo de la derecha que significa una vuelta al conservadurismo político y quizás una afirmación del neoliberalismo económico, ni había visto los festejos del Partido Popular en Génova y quizá debí de haber sido más sensible. Cuando puse ese estado, yo venía de Sol.


Crónica

Nostradamus: Barca-Manchester

Si por Nostradamus fuera, cada vez que se enfrentan el Barcelona y el Manchester, como fue el caso hace dos años, el 27 de mayo de 2009, el Barcelona siempre ganará. Si no se acaba el mundo en estos días, veremos si el Nostra vuelve a atinar para el próximo 28 de mayo de 2011, en que vuelven a enfrentarse Barca y Manchester.


Crónica

Sí, Los Caifanes

Caifanes es uno de los grupos elementales en mi soundtrack vital: la primera vez que fui a un antro, cuando yo tenía 13 años, maquillada como puta pa que me dejaran pasar (es que ya tenía yo chichis, vea), fue para ver a Caifanes; la primera vez que fume ganja fue escuchando El Diablito; el primer concierto masivo al que fui fue de Caifanes; la primera vez que le puse a mi mamá una canción a todo volumen para decirle que me tenían hasta la puta ostia fue Será por eso; la primera vez que me di cuenta de que mi papá también lloraba fue cuando murió mi abuelo y en el cd player empezó a sonar Miércoles de ceniza; la primera vez que me di cuenta que estaba enamorada de alguien fue porque mi cuerpo se estremeció al unísino de él cantando Sombras en tiempos perdidos; la primera vez que sentí que estaba a punto de colapsar mi mundo fue con un frasco de pastas y la última estrofa de Hasta Morir.