Tres postales de Tokio: La exposición de Gabriel Orozco, la “ciudad global” y el recuerdo del primer bar occidental en sus calles.
Crónica
Marchar por México
Marchar en domingo en Cambridge no es como marchar en domingo en México. En Cambridge no se marcha. A la plaza se va a comprar vegetales orgánicos, pasteles homemade y partes para bicicleta, no se va a hacer rituales ancestrales, escuchar organilleros, saludar a la bandera y menos a protestar. “Do you want to know what is happening in Mexico?” Sí, no, no, no, sí. No todos aceptan la información en fotocopias. La gente camina de prisa, pero quienes se detienen quieren saberlo todo. Quiénes son estos estudiantes, quiénes son esos otros estudiantes.
Recuerdos del coche en el Ateneo
Fue así, yendo de un lugar a otro, como aprendí a disfrutar los boleros rancheros y, de manera especial, a Javier Solís… de noche cuando me acuesto a Dios le pido olvidarte y al amanecer despierto tan sólo para adorarte… ¡Cuánto le agradezco a Spotify la mina de oro que aloja en mi teléfono celular! De ahí alimento mi nostalgia y le doy cuerda a mi alma musical, tropical y camaronera, qué influencia tienen tus labios que cuando me besan tiemblo, hacen que me sienta esclavo y amo del universo. Música, velocidad y personas que también se sepan las canciones son, como el Maculí en flor, gratuita alegría para saborear instantes de la vida.
Obsesión infinita
Ya adentro, el propósito no era experimentar lo que la artista intentaba transmitir -la destrucción del yo (“self-obliteration”) en ese mundo de reflejos infinitos-, sino hacer la mejor toma en la que se vieran los puntitos de colores y el cuerpo de uno cargando el celular con el que se hacía la foto. Fuera de esa imagen capturada quedaba la locura creativa de Kusama y su constante cuestionamiento sobre la autodestrucción y la disolución de la identidad.
Heroínas olvidadas
No me refiero a las que vistieron el brillante yelmo del guerrero como Juana de Arco; ni a las que reinaron para cambiar el curso de la historia como es el caso de las reinas Isabel de España e Isabel I de Inglaterra, no, no me referiré a estas grandes mujeres, sino a otras que actuaron discreta pero eficazmente, guiadas por su instinto, por su avidez de saber y de comprender, por su cultura, por su fortaleza y por su valentía personal.
SoHo, reconociendo una estética futura
¿Y qué mejor que un struggling artist para aprovechar la situación? En las décadas de los 60 y 70, jóvenes artistas con poco dinero para pagar las que, por lo visto, siempre han sido altas rentas de Nueva York encontraron en este lugar desamparado el espacio idóneo para vivir. A esto cabe añadir que los espacios amplios y la enorme cantidad de luz que recibían los interiores fungieron también como tentadores elementos que determinaron la mudanza artística al SoHo. Los edificios, al ser pensados originalmente como espacios industriales, no contaban con las condiciones mínimas indispensables, según el gobierno de la ciudad de Nueva York, para ser considerados habitables (calefacción, aislamiento térmico, interfones), por lo que se regularon los espacios del barrio de forma que sólo aquellos que garantizaban ante la ley ser artistas podían habitarlos. Para dejar saber a las autoridades que en determinado edificio vivían “artistas legales” se colocaba una placa con las iniciales A. I. R. (Artist in Residence).
Julio Antonio Mella: De líder estudiantil a revolucionario latinoamericano
Efímero y valiente, revolucionario y mítico, caracterizado por su desafiante empeño en la lucha por el abatimiento del imperialismo norteamericano, Julio Antonio Mella (1903–1929) fue y sigue siendo uno de los personajes más emblemáticos de la historia de Cuba por sentar los ideales comunistas que se concretaron en 1959.
Disfrazarse de “naco”
Llegamos a una puerta en Polanco, distinta a las demás de la zona en donde un hombre vestido de negro cuidaba la puerta, permitiendo el acceso solamente a aquellos que mencionaran un nombre escrito en el papel que sostenía en la mano. Entramos. Confundidos con la temática del lugar, decidimos examinar y dar una vuelta para entender lo que estaba sucediendo. Después de un momento de extrañeza, fue mejor preguntar de qué se trataba la fiesta. Con un tono de burla la respuesta fue “ser naco”. Sí, la idea era que todos se disfrazaran de “nacos”.
El último día de Darwin en San Ildefonso
A las diez de la mañana, un grupo de vendedores ambulantes estaba abriéndose paso en la calle del Carmen; trataba de ordenar la fila de padres y niños que querían entrar al Antiguo Colegio de San Ildefonso, para recorrer la exposición estrella de este verano: Darwin (con 165 mil visitantes contabilizados un día antes de […]
La revista El Malpensante, más sola que nunca
Hace casi un mes, Andrés Hoyos, fundador de la revista colombiana El Malpensante envió un correo electrónico a los lectores de esta publicación, para anunciar que había llegado el momento de buscar nuevas entradas económicas.