Los poemas se tejen en la exploración polisémica, política, histórica y estética del término “persona”, que funciona como eje rector del libro. Además de la investigación bibliográfica que va apareciendo, la voz poética no duda ante la exploración radical de la naturaleza visual del texto, interviniendo en la disposición espacial del poema, jugando con tipografías, signos de puntuación, llamadas al pie y dislocaciones que van conduciendo, a trompicones, al ojo lector.