El uso de la historia está lejos de ser nuevo en la política. Establecer continuidades y rupturas con el pasado es parte fundamental de cualquier discurso de gobierno. Sin embargo, entre nuestros candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador definitivamente es el que más alusiones hace a la historia nacional, a la que también le ha dedicado numerosos libros. ¿De qué trata su amor por Madero y Juárez, su enojo con Santa Anna? Y sobre todo, ¿cómo se vincula esto con la idea que tiene de sí mismo como gobernante?