Los miércoles son, por definición, por agenda y por ritual, días de pensar; no son días en los que haya tiempo para sentir. Pero justo hoy me tomó por sorpresa un sentimiento: el desconcierto ante la idea de que los miércoles son realmente una bendición.
Sofía Ramírez Aguilar
Nuestra marcha del #8M
Mujeres encapuchadas, universitarias, radicales, fresas, hipsters, extranjeras, locales, señoras de pinta conservadora, todas llamando a triturar el pene de los violadores en electrodomésticos. Afromexicanas, indígenas, sobre todo muchas mestizas, blancas.