Transitar de la cultura del poder al poder de la cultura comporta necesariamente la aprobación de un presupuesto a la altura de un ámbito de la vida pública cuyo carácter estratégico no podemos seguir soslayando.
Transitar de la cultura del poder al poder de la cultura comporta necesariamente la aprobación de un presupuesto a la altura de un ámbito de la vida pública cuyo carácter estratégico no podemos seguir soslayando.