Covidiario

Covidiario
22 de julio, 2020

Al principio del confinamiento, Delhi era otra. Silenciosa, vacía, de cielos azules, era linda a pesar de no ser Delhi. En aquellos días llegó Covíctor, pero no recuerdo cómo obtuvo ese nombre. Vivió la infancia en nuestro balcón, donde pasó de ser un polluelo gris, feo y enjuto con ojos saltones a una joven paloma puberta.