El fragmento que aquí presentamos, cortesía de la editorial Anagrama, es del breve ensayo titulado Un detalle siniestro en el uso de la palabra fascismo. Para qué no sirve la historia, en el que Santiago Gerchunoff se pregunta por la emoción política que mueve a quienes utilizan la palabra fascismo para señalar a aquellos con quienes no se concuerda y examina lo peligroso que es leer el pasado como profecía y advertencia.