Covidiario

Covidiario
2 de julio, 2020

Tras 50 segundos de oscilaciones y aún con el nudo en la garganta, nos cayó el veinte de que esto es una pandemia y nos movimos hacia otra avenida para tratar de distanciarnos de la gente, que comenzaba a sentarse en la banqueta, a llamar a los suyos, a calmar a los perros. Quisimos entrar al edificio por los celulares olvidados para saber cómo estaba la familia, pero el guardia, con una voz cargada de sentimiento de pertenencia y de cuidado, nos detuvo para decirnos era mejor estar afuera por si viene una réplica.