El fantasma de la guerra nuclear, alimentado por las bravatas de Estados Unidos y Corea del Norte, cabalga otra vez por el orbe, como en los peores tiempos de la Guerra Fría. La comunidad científica está tan preocupada, que hace unas semanas decidió adelantar el tétrico Reloj del Apocalipsis a tan solo dos minutos del final de los tiempos. Echando mano de la ficción especulativa, la siguiente crónica nos sumerge en la pesadilla que supondría una hecatombe nuclear.
Rubén Álvarez
Pinceladas para García Márquez
Empecé a leer a García Márquez a los 12 años. He aprendido desde entonces hasta hoy a ser un viejo de 23 cuando él ha muerto siendo un niño a los 87: curioso como pocos, miedoso como tantos y sobre todo muy intuitivo y supersticioso.