Las revoluciones en el largo siglo XIX latinoamericano viene a consolidar cuando menos dos certezas: la necesidad de considerar a la realidad del mundo hispanoamericano para la mejor comprensión de nuestros problemas.
Rodrigo Moreno Gutiérrez
Insurgencias y trigarancia
Si entendemos que las revoluciones hispánicas suponen un proceso con dos facetas distintas pero complementarias (la desintegración de la monarquía española y el surgimiento de estados nacionales), podemos conceder que simbólicamente la trigarancia buscó consumar (en el sentido de llevar a cabo totalmente algo) la independencia, es decir, el establecimiento de una entidad política (el Imperio Mexicano) diferenciada de la monarquía española. Consumó una independencia peculiar y estableció un estado nacional particular; fue, en definitiva, una salida de entre muchas otras posibles.