La obra de Samuel Beckett (1906-1989) se mantiene como una espiral permanente para quien busque transitarla. Es la forma que define esa tentativa.
Luis Bugarini
Ciencia y ficción de Roberto Bolaño
Bolaño encarna la posibilidad del escritor que lo empeña todo por ejercer, a través de la literatura, una forma válida de entendimiento del mundo y, al final, en contra de casi cualquier pronóstico, logra su cometido.
Norman Manea, escritor con aliento político
La aportación de Manea a la cultura contemporánea está integrada no sólo por su obra narrativa, diseminada en cuentos, novelas y ensayos, sino igualmente por su capacidad para pensar desde y para la otra Europa.
Harper Lee frente al mundo
La vigencia de Matar un ruiseñor es fácilmente verificable, lo mismo como obra literaria que como una expresión del estado del mundo.
La aventura que nos aguarda. Diario de Kioto de Hernández Busto
Ernesto Hernández Busto se impone a la escasa publicación de diarios de viaje en el ámbito hispanoamericano. El volumen es una reunión de meditaciones sobre esa ciudad japonesa, que se agradecen ya que trasciende esa condición cuando el autor relaciona la experiencia con inquietudes personales.
Estética de la alcoba
La modernidad de Junichirō Tanizaki (1886-1965) es pasmosa. Su narrativa despide un hálito de clasicismo aunque jamás se lee desfasada. Es una inventiva que al diversificar el registro y trenzarlo en un cuerpo único, concluye admirable.
Nietos de Marcel Duchamp
La escritura conceptual gana terreno en el discurso contemporáneo. De ser juzgada experimental y efectista, veleidosa y poco seria, al fin logra un sitio de privilegio en tanto que la otra escritura de aspiración literaria, se masifica a través de formatos uniformes que pretenden “darle una historia” al lector.
Ruta de evacuación
El percherón mortal de John Franklin Bardin pertenece a esa familia de libros que pelean por ubicarse en una zona felizmente indefinida. La comodidad lo clasifica en las novelas policiales de corte noir, pero su alcance es mayor.
Telepatía crítica. Respuesta de Luis Bugarini a Valeria Luiselli
Puedo entender el llamado: ¿cómo nos van a evaluar si no estamos, ni estaremos, en el primer círculo de los temas in? Si lo nuestro es la narrativa intimista, de corte minimal. O el cosmopolitismo. O lo que sea. Pero este llamado, hay que decirlo, parte de una premisa arrogante: vamos a escribir tales libros que se requiere que los críticos que existan sean clase premium. Que estén a la altura. ¿Ok? Pero la crítica es una respuesta a las obras. Para el caso de la “generación” a la que refieres esperemos, primero, que se produzcan.