Como país no estuvimos listos, no sólo para enfrentar una pandemia, sino para crecer como nación. Toda buena política pública necesita tiempo, e igual que una inyección a un niño, a veces no resulta agradable. La peor amenaza para las correctas políticas públicas es el cambio de sexenio y/o trienio; la peor amenaza para un funcionario público, un político mediocre.