Corresponsal

Palabras del 8M

Este Día Internacional de la Mujer vuelve a tener sus marchas nutridas y feroces. Nada más revelador que sus cánticos o sus carteles. En esas palabras está la esencia de lo que vive una mujer en México. No es la primera vez que las pronuncian o que las ponen con tinta, pero los destinatarios siguen haciendo oídos sordos.


Ciudad de libros · Gabinete de lectura

Dolores de la sociedad patriarcal:
ocho lecturas feministas actuales

Las siguientes obras de ficción y ensayo académico y divulgativo intentan desdibujar la línea que separa a los hombres del feminismo. Recordemos que la teoría feminista busca la equidad entre hombres y mujeres y no tiene como objetivo crear divisiones sociales. Recomendamos ocho lecturas que, creemos, son un recorrido valioso para incitar a los hombres a tener conversaciones incómodas pero necesarias con las mujeres de su vida, a cuestionar prácticas machistas cotidianas y extremas, a explorar experiencias femeninas sin prejuicios, a vivir a través de la lectura el sufrimiento de mujeres que han sido lastimadas por sus hijos, sus esposos, sus amigos, sus jefes, a reconocer que los hombres también sufren dentro de una sociedad patriarcal y, sobre todo, a encontrarse a sí mismos sin la presión de lo que significa “ser hombre”.


Corresponsal

Línea 12: disculpe las molestias

Una vez pasada la euforia de la reapertura de nueve estaciones de la Línea 12, quienes viajan desde Tláhuac hasta Mixcoac tienen muy poco que celebrar. Se agradece que a partir del 15 de enero el tiempo de traslado haya disminuido en el tramo subterráneo Atlalilco-Mixcoac, pero no hay que perder de vista lo que sucede a diario en el otro extremo.


Crónica

Mantenga sus pertenencias a la vista

Son las 11:42 de la noche. Entre las personas que cruzan la puerta de la estación Velódromo hay quienes no volverán a ver su celular, su dinero o su cartera. En cambio, los avisos para advertirles que cuiden sus “pertenencias” seguirán ahí mañana.




Covidiario

Covidiario
1.º de mayo, 2020

Antes de que suene la melodía del bosque que me obliga a salir de la cama, busco a tientas en la mesa de noche el celular. Hoy no quiero escucharla. Sostengo el teléfono con la mano derecha y concentro mi fuerza en los pies para mover las sábanas. Estoy tumbada boca arriba con los párpados abajo. Lamento haber alterado mi ciclo del sueño: sólo dormí cuatro horas. No fue insomnio, fue voluntad. Desbloqueo el teléfono, desactivo la alarma. Son las siete de la mañana.