En un país desbordado por la violencia, visitar un cine para adultos siendo mujer parece, en principio, una aventura poco recomendable. Sin embargo, como relata la siguiente crónica, a veces los prejuicios opacan los matices de la realidad.
En un país desbordado por la violencia, visitar un cine para adultos siendo mujer parece, en principio, una aventura poco recomendable. Sin embargo, como relata la siguiente crónica, a veces los prejuicios opacan los matices de la realidad.