Covidiario

Covidiario
5 de junio, 2020

Me despierta la docena de gallos de pelea que tiene el vecino y maldigo el momento en que se me ocurrió irme a vivir a un pueblo, pero un momento más tarde, al incorporarme de la cama y ver la montaña y las copas de los árboles del jardín por la ventana, cambio de idea radicalmente. Es tal vez, pienso, el lugar menos malo para capotear las inclemencias de un apocalipsis zombie. Doy gracias por el cielo azulísmo y por el jardín.