Ensayo literario

Frente al capitalismo: “No se lamenten, aceleren”

Algo salió mal en algún punto de los ochenta, y ese yerro se ha reproducido a un ritmo exponencial durante más de treinta años. Hoy en día la mayoría de las ciudades se parecen a Hill Valley, el idilio caído de la película: dirigidas por y para los más vulgares rentistas y propietarios, que se inflan a sí mismos simplemente mediante la manipulación de activos en el tiempo, aplastando y acaparando, y esperando la gratitud de todos los demás. Estamos viviendo la mala línea de tiempo de la modernidad.