Una rana fue arrojada a una cacerola de agua hirviendo.
—¿Por quién me tomas? —dijo la rana, saltando fuera con elegancia—. ¿Te crees que soy idiota, o qué?
Una rana fue arrojada a una cacerola de agua hirviendo.
—¿Por quién me tomas? —dijo la rana, saltando fuera con elegancia—. ¿Te crees que soy idiota, o qué?