La mayoría de nosotros pasamos gran parte del tiempo enajenados (nadie quiso decir embrutecidos) no sólo en redes sociales sino bajo una cascada de imágenes vacuas, que perseveran más que las pausas en las mañaneras.
Guillermo Núñez Jáuregui
La banca electrónica es mi enemiga jurada
Los tiempos modernos nos han vuelto explotadores de nosotros mismos al punto en que sentimos nostalgia por un antiguo espacio de paz y hasta de meditación: la sala de espera del banco. ¿Quién lo hubiera imaginado?
Necesitamos escritores mudos
En tiempos en que reinan la imagen y la red social, al escritor ya no le exigimos que escriba, sino que hable y hable. Vaya desgracia.
La horrible proliferación de los cafés productivos
Las cafeterías, paraísos del ocio y hasta de la ensoñación moderna, se han convertido en espantosas oficinas donde los productivos no quieren perder su tiempo. Un espacio para misántropos que quieren que los dejen en paz, pero acompañados. Como siempre, esto nos hace felices, felices, felices.