El asesinato de los Clutter tiene una explicación psicológica: su origen descansa en sucesos de extrema violencia, real o imaginada, ejercida por los progenitores durante la infancia.
Felipe Rosete
Más sexo, menos trabajo
Ante esta imposibilidad de pensar en una vida distinta desde lo colectivo se impone, pues, la necesidad de hacerlo desde otros ángulos, lo individual o lo microfísico, por ejemplo. Es aquí en donde el arte y la literatura pueden ser de mucha ayuda.
Ciudad de libros · Ensayo literario
La sangre de los caídos
En su versión actual, el ateísmo liberal no sólo ampara la idea de que la cultura occidental es el cenit de la humanidad, sino también las enormes desigualdades que caracterizan la realidad social contemporánea y que, como vemos, para muchos la hacen simplemente inviable.
La vida privada de los hipopótamos: autodestrucción redentora
La vida privada de los hipopótamos, película de Maíra Büller y Matías Mariani, narra la vida de Chris Kirk, un norteamericano experto en informática que, inmerso en un tifón mental, poco a poco va siendo arrastrado por las violentas aguas de la destrucción. A pesar de que desde el inicio se sabe que está preso en Sao Paulo, queda a cargo del espectador ir anudando los hilos con los que se ha tejido su destino.
Grecia y el nuevo Leviatán
Uno de los aspectos que muchos analistas han señalado a propósito de lo que ha pasado en Grecia en los meses recientes es la impotencia de la democracia ante los organismos supranacionales que representan los intereses de los capitalistas.
Mejor ser niño-cabra
Cuenta la leyenda que algún día habrá de llegar un Gran Maestro engendrado por el Órdaco. La historia de este Gran Maestro queda consignada en el Nuevo Programa Revisado donde se narra la vida de Billy Bockfuss, quien se hará llamar primero George y después Giles, el niño-cabra.
Under pressure: Sobre la filosofía de Byung-Chul Han
La ya famosa frase «all you need is love, all you want is sex, all you have is porn» define a la perfección la degradación que el amor ha sufrido en el mundo contemporáneo. La positividad del mundo de hoy, que no admite sufrimiento, ha terminado por desterrar al amor, que por definición sale de nuestras fronteras individuales y de nuestro control, «es sin razón, nos invade y nos hiere». Amar implica, según Marsilio Ficino, «morir en el otro». Hoy somos cada vez menos capaces de amar. Nos fastidian y sorprenden las relaciones duraderas porque, atrapados en la lógica del rendimiento, preferimos la fugacidad y el vacío a la duración y el sacrificio de nuestra sagrada personalidad. Por esa misma razón no queremos tener hijos, o aplazamos cada vez más su llegada, pues el cuidado de éstos implica una interrupción de la lógica de la acumulación de vivencias positivas. Y así, «El amor se positiva hoy como sexualidad», que a su vez se positiva en pornografía.