Con este poema de año nuevo de Elisa Díaz Castelo inauguramos las publicaciones de Cultura y Vida cotidiana de nexos, deseándoles la mejor travesía posible por el 2024.
Elisa Díaz Castelo
Una maldición generosa
En esta entrega, Díaz Castelo comenta un poema de la jamaiquina Safiya Sinclair bajo el signo de Calibán y de la comprensión del lenguaje poético como recurso de lo que se sale de las normas, lo mal dicho, la maldición.
Una mascota improbable
Durante años quise tener por mascota una gallina llamada Palindroma. El plan era construir un corral en la azotea, junto a los tinacos. Encontraba cierta justicia poética en la idea de que un pájaro impedido para el vuelo por los injustos rigores de la domesticación pudiera acercarse un poco al cielo gracias al amor humano por la verticalidad.
Postales desde el viejo mundo
En su columna de este mes, Elisa Díaz nos ofrece una serie de paisajes y escenas viajeras en prosa de un mundo que ve los reflejos de su propia destrucción.
entre las cosas salvajes
El amor no puede tener la transparencia emocional ni la simpleza expresiva con la que viene empacado en fechas como San Valentín. A contracorriente de esto, el siguiente poema inédito es una celebración de la diversidad de formas en que el amor se manifiesta.
Quitarle tiempo al tiempo:
una lectura equivocada de Edna St. Vincent Millay
La primera vez que leí un libro completo de poemas tenía alrededor de dieciséis años. La poeta era Edna St. Vincent Millay y el mío, un amor decididamente adolescente y decimonónico.
Carta abierta a Charles Francis Richter
Querido Richter. Cada vez que tiembla vuelvo a ser el mismo sitio y estoy desnuda. Estoy de nuevo en el último piso de la tarde. No hay tiempo ni manera de bajar a tierra firme.
Las reglas de la transformación
Aquí pondré mi esperanza: en la primera hora de la misa del miércoles. Las dos: faldas a cuadros y calcetas altas y ella toca con el índice las palabras de la Biblia. Bajo su huella digital las sílabas se encienden en el misterio de la Transfiguración. Divino oficio, divina liturgia: aunque ella esté a mi lado, está tan lejos porque no puedo tocarla. Aquí pondré mi esperanza: trabajamos juntas en clase de química.
Todo lo que se aleja es rojo
Una vez, en mi temprana juventud, tuve una fijación con un hombre zurdo que escribía a mano. Sería fácil decir que me enamoré, pero no fue tan simple. El hombre escribía con tinta roja y la orilla externa de su mano siempre estaba manchada porque la deslizaba sobre cada palabra manuscrita. En las notas y cartas que me daba en secreto, las palabras se corrían, trazando una estela hacia la derecha, perdiendo la nitidez de lo instantáneo y adquiriendo la forma alargada e insistente de estrellas fotografiadas durante mucho tiempo.
Señas particulares
La violencia de la foto más atroz de los últimos meses en México promueve una serie de reflexiones y confesiones en torno al feminicidio, la memoria, lo visible, los puntos de fuga y desaparición, la muerte que acecha en nuestro país de manera cotidiana. Un acto de presencia y recordatorio genuino remodelan aquí la perspectiva sobre el caso de Debanhi Escobar, otro más que no deberíamos olvidar.