Como tributo al poeta y ensayista serbio-estadunidense fallecido el pasado 9 de enero, retomamos algunos de los poemas traducidos por Rafael Vargas para la colección Si le ha fallado la suerte (Cal y Arena, 2015), conformada por Mi silencioso séquito (2005) y El maestro de los disfraces (2010). Mínima muestra de por qué Simic se proponía “escribir poemas que incluso un perro pueda entender”, sin por ello perder el refinamiento estético ni rítmico.