Con guante blanco

Los funcionarios-héroes del sexenio
(y el curioso caso de Marx Arriaga)

Un funcionario debe estar comprometido con el servicio público y las reglas del Estado democrático, no con sus delirios y fantasías redentoras. Por desgracia, algunos altos funcionarios del gobierno no ven la viga de sus pretensiones y, como demuestran este texto, se ahogan en el vaso de agua de sentirse héroes al servicio de lo que les venga en mente.