El escritor y periodista Alejandro Toledo espigó la prosa de Farabeuf, novela cincuentenaria de Salvador Elizondo, para crear este poema, homenaje acompasado por la memoria, el erotismo y el olvido
El escritor y periodista Alejandro Toledo espigó la prosa de Farabeuf, novela cincuentenaria de Salvador Elizondo, para crear este poema, homenaje acompasado por la memoria, el erotismo y el olvido