A las víctimas de la guerra sucia no sólo se les ha negado el acceso a la justicia sino que durante mucho tiempo han carecido de un foro para exponer una visión propia de los acontecimientos que marque distancia tanto de la historia oficial como de la propaganda militante. Saúl López de la Torre rompe este mutismo y nos regala La casa de bambú, novela que sigue los pasos del movimiento guerrillero en México durante los años setenta.
Alejandro Orozco y Villa
Explicar a Xavier Velasco
Durante ciertos episodios de la novela brota la sensación de que la trama puede salirse de control por la cantidad de eventos y personajes. Sin embargo, el argumento central es coherente a pesar de enredos y coincidencias. Si se pretende explicar todo -hay que decirlo- es inevitable recurrir a casualidades y discursos prolongados. Hacia el final, Velasco logra que todos los recuerdos, sucesos y pormenores de la historia confluyan en Joaquín, quien aspira al sueño de todo protagonista infortunado: “el fin de la aventura y el inicio de la vida”.
A la vista de Daniel Sada (reseña)
Aunque no sepa cómo interpretar su angustia, el trailero errante sufre y busca inútilmente su razón de ser. En este sentido, Ponciano Palma es, simultáneamente, el personaje más incompleto y más acabado de Sada. Su destino no podría ser otro que un final trágico e inesperado.