El pasado 13 de junio falleció a los 89 años en Santa Fe, Nuevo México, el novelista estadunidense Cormac McCarthy, quizá el último de los grandes escritores que se encadenan con el linaje de las tradiciones narrativas de Herman Melville y William Faulkner. Dueño de un prosa a la vez violenta y cautivadora, buena parte de su obra —La carretera, No es país para viejos, Todos los hermosos caballos— revela los registros literarios de las tierras fronterizas entre Estados Unidos y México, su fascinación ante historias, lenguajes y actores que sobreviven entre desiertos y poblados de California, Arizona, Nuevo México, Texas, frente a los espejos de Tijuana, Nogales, Ciudad Juárez o Reynosa. El siguiente es un mínimo homenaje a partir de una de sus novelas emblemáticas, ambientada sombríamente en el lugar donde vivió parte de su niñez: Knoxville, Tennesse.
Adrián Acosta Silva
El oscuro milagro del azar
El siguiente texto nos propone volver a la vida y obra del gran Thomas Wolfe, a través del cine.
Caravaggio y la invención del vacío
En julio del año 1610 murió, abandonado e irreconocible, uno de los pintores más importantes de la historia occidental; un hombre volcánico cuya obra es reconocida como deslumbrante, universal y atemporal. Este texto recuerda al genio lombardo y su importancia en el tránsito entre el Renacimiento italiano y el Barroco, con el protagonismo de su particular estética del vacío, que contiene el germen de la primera modernidad.
El diablo, según Pessoa
Ahora que se respira el aroma a incienso y mirra que deja la visita papal a nuestro país, con todo y sus rituales mediáticos de adoración y espectáculo masivo, quizá sea oportuno voltear a ver a una de las figuras predilectas en que descansa el soborno a la felicidad y el cielo que ofrece el catolicismo a sus creyentes.
El blues de los corsarios
Knopfler y Dylan son un par de viejos corsarios que representan la capacidad simbólica de un género plástico, la inspiración y oficio para hacer que cada canción suene como si fuera la primera vez, ante los cientos o miles de fieles que seguimos viendo en el rock una prueba contundente de que dios, efectivamente, existe.