Abecedario de Ray Bradbury (1920-2012)

Con esta recopilación de su vida y obra recordamos al autor de Crónicas marcianas el día de su centenario de nacimiento.

Autores. Charles Dickens, Edgar Allan Poe y Herman Melville fueron una influencia en la narrativa de Bradbury. Alguna vez dijo que si tuviera que memorizar un libro para salvarlo del fuego, escogería Cuento de Navidad, de Dickens, para contárselos a sus nietos. En su novela juvenil, El árbol de las brujas, aparece una referencia a ese título de Dickens; la aldaba de la puerta tiene forma de la cara del señor Morley. Le hace un homenaje a Poe en uno de los relatos de Crónicas marcianas; y trabajó arduamente para realizar el guion de Moby Dick, en la película dirigida por John Huston.

Brundish. En la película La librería (2017), dirigida por Isabel Coixet, Florence Green (Emily Mortimer) envía libros de Bradbury al señor Brundish (Bill Nighy), primero Fahrenheit 451 y luego Crónicas marcianas. Brundish es un curioso lector que arroja al fuego las portadas de los libros cuando ostentan una gran foto del autor; aborrece ese tipo de vanidades. Se encuentra muy agradecido con Green porque lo introdujo a la narrativa de Bradbury, y está a la espera de que llegue la remesa con El vino del estío. Mas cuando entregan la novela a la librería, Green llora en el instante que toca la portada del libro, lamenta no poder entregárselo a su cliente, pues la muerte lo sorprendió hace unos días. Pese a que la cinta está basada en la novela de Penélope Fitzgerald, en el libro nunca se menciona a Bradbury, su inclusión fue iniciativa de Coixet.

Carvalho, Pepe. El detective de Manuel Vázquez Montalbán casi a diario quema uno o dos libros de su biblioteca, porque dice estar convencido de que esos títulos no le han permitido aprender las grandes verdades de la vida. Sin duda, es una manera despiadada de ejercer la crítica literaria, pues en ningún momento se arrepiente o intenta salvar ciertos títulos de las llamas como ocurre con el bombero Montag.

Diente de león. En El vino del estío, Bradbury describe que Douglas Spaulding, protagonista de la historia, ayuda a su abuelo a embotellar vino, y cada botella es la esencia destilada de un día de verano. El vino se hace con diente de león.

Exilios.  En el prólogo a la versión en novela gráfica de Fahrenheit, el narrador revela varias pautas que dieron origen a su novela, entre ellas, el cuento “Los exilios”, en donde narra que todos los grandes autores del género fantástico se exilian a Marte, mientras en la Tierra se queman sus libros.

Futurista. Las pantallas planas aparecen en el cuento “Vendrán lluvias suaves”, incluido en Crónicas marcianas; en el cuarto de los niños las paredes son de vidrio y muestran imágenes de fantasía: “jirafas amarillas, leones azules, antílopes rosados, panteras lilas que retozaban en una sustancia de cristal”.

Green Town. Es el pueblo imaginario donde se desarrollan las novelas El vino del estío y El verano del adiós.

Humanista. En la obra de Bradbury hay señales que demuestran su interés en favor de los derechos humanos. Exhibir el racismo y la intolerancia de ciertos sectores de la sociedad, es una constante en su obra. “Para el norteamericano común, lo que es raro no es bueno”, escribe en el cuento “Aunque siga brillando la luna”. Está comprometido con el cuidado del medio ambiente, por eso en uno de sus cuentos un personaje insiste en plantar árboles en Marte y también se habla de la destrucción de la Tierra, como si el ser humano fuera una plaga que va arrasando con la vida.

Infancia. Un par de libros que exploran la infancia y ciertos rasgos de la adolescencia son El árbol de las brujas y El vino del estío. En ambas historias los chicos tienen entre 10 y 12 años, viven una serie de aventuras que los hacen ver el mundo desde otra perspectiva: se asombran, aprenden, se divierten.

Janitzio. En 1945, Bradbury visitó algunos sitios de México, estuvo en Morelos, Guadalajara y Michoacán. Lo que más le llamó la atención fue la tradición del Día de Muertos, que conoció en la isla de Janitzio, en Pátzcuaro. El Día de Muertos lo describe en su novela juvenil El árbol de la bruja. Uno de sus personajes lo compara con el Día de Acción de Gracias de Estados Unidos.

K. El matrimonio K son marcianos morenos, de ojos rasgados y amarillos. Ellos comprendieron que si querían sobrevivir, tenían que dejar de preguntarse: ¿para qué vivir?

Luna. En una entrevista, el escritor reveló que la llegada del hombre a la luna, el 20 de julio de 1969, fue un hecho que marcó su vida. Bradbury tenía 49 años. En 1971, los astronautas de la misión Apolo 15 nombraron un cráter de la luna Dandelion, en honor de la novela El vino del estío.

México. En El vino del estío, Bradbury describe así los sonidos de México: “El ruido de un tranvía verde que doblaba en una esquina, un tranvía cargado de gente morena, extraña y hermosa, y los ruidos de otras gentes que corrían  y llamaban alegremente mientras subían de un salto y desaparecían detrás de una esquina sobre rieles chirriantes, perdiéndose a lo lejos bajo el sol cegador, dejando solo el ruido de las tortillas que se freían en las cocinas del mercado, o quizá eran los zumbidos y crujidos estáticos que subían y bajaban continuamente a lo largo de tres mil kilómetros de cable”.

Negros. Bradbury estaba en contra de cualquier forma de discriminación y no veía con buenos ojos actitudes intolerantes de parte de sus compatriotas. En un “Camino a través del aire”, uno de los cuentos incluido en Crónicas marcianas, narra que la población negra está harta del maltrato y humillaciones que padecen en el sur de los Estados Unidos. Para dejar atrás ese futuro incierto al que están sometidos, se organizan y construyen un cohete que los llevará a Marte. Están listos para abandonar la Tierra y dejar de ser ciudadanos de segunda. La noticia de que los negros iban a marcharse fue algo inesperado para sus patrones. Una mujer blanca, al enterarse que iba a quedarse sin una sirvienta negra, comenzó a darle una serie de “beneficios” de los cuales antes no gozaba: aumento de sueldo y dos días de descanso a la semana. El narrador retrata la explotación, el racismo y el comportamiento de miembros del Ku Klux Klan, quienes no toleran que los negros se vayan del planeta.

Otoño. Varios de sus cuentos y novelas ocurren en otoño: El árbol de la bruja, algunos relatos de Crónicas marcianas y El país de octubre, una recopilación de cuentos.

Predicción. En un prefacio a Fahrenheit fechado en 1993 y recuperado en la edición de la novela gráfica, el escritor menciona lo que predice el bombero en jefe, Beatty, cuando se refiere a la posibilidad de quemar libros sin cerillas ni fuego. “Porque no hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe. Si el baloncesto y el fútbol inundan el mundo a través de la MTV, no se necesitan Beattys que prendan fuego al kerosén o persigan al lector. Si la enseñanza primaria se disuelve y desaparece a través de las grietas y de la ventilación de la clase, ¿quién, después de un tiempo lo sabrá, o a quién le importará?”.

Queroseno. Para Montag no hay perfume más embriagador que el queroseno. Bradbury escribió Fahrenheit como una crítica a la quema de libros en tiempos de la Alemania nazi y a la época del  macartismo, en donde se censuraba a los autores que se relacionaban con el comunismo.

Reglamento. Establecido en 1790 para quemar los libros de influencia inglesa en las colonias. Benjamín Franklin figura como el primer bombero en el reglamento, incluido en Fahrenheit 451, donde se especifica: 1) Responder de inmediato a la alarma; 2) Iniciar el fuego rápidamente; 3) Quemarlo todo; 4) Regresar inmediatamente al cuartel; 5) Permanecer alerta ante otras posibles alarmas.

Siri. En el relato “Vendrán lluvias suaves”, describe el deterioro de una casa inhabitada. Esto recuerda lo que sucede en Al faro, de Virginia Woolf. En la historia bradburiana, que forma parte de Crónicas marcianas, una inteligencia artificial, acaso un antecedente de Siri, marca la pauta lo que irremediablemente sucederá.

Tumba. En el epitafio de la tumba del escritor se lee: “Ray Bradbury. Autor de Fahrenheit 451”.

Usher II. Nombre del relato, contenido en Crónicas marcianas, donde le rinde un homenaje a Edgar Allan Poe. La Sociedad de la Represión de la Fantasía está encargada de quemar todos los libros de Poe, Lovecraft, Hawthorne y Ambrose Birce; además de los cuentos de miedo, fantasía y horror. Lo cierto es que tenían “miedo de la palabra ‘política’ que entre los elementos más reaccionarios acabó por ser sinónimo de comunismo, de modo que pronunciar esa palabra podía constarle la vida a uno”.

Varicela. Los humanos llevan la pandemia al planeta rojo y ataca a los marcianos. “Los quemó hasta ennegrecerlos, y los secó hasta transformarlos en copos quebradizos”.

Waukegan. Es el pueblo de Illinois donde nació Bradbury. Actualmente como atractivo turístico es posible visitar el Museo Bradbury, la casa donde nació y vivió durante su niñez, y conocer el Parque Bradbury; también hay un restaurante que se llama Green Town.

Xilófono. Los niños que arribaron a Marte con los primeros colonizadores se entretienen con las vestigios de los marcianos. A pesar de que sus padres les tienen prohibido hacerlo, se van de excusión para jugar a ser músicos con los huesos de los marcianos, mismos que utilizan como si fuera un xilófono. El cuento se titula “Los músicos”. Se trata de un irónico relato de corte infantil que también remite a cómo impera en el ser humano el sentido de la destrucción, pues los bomberos llegarán después a limpiar las cenizas y los restos de los habitantes del planeta rojo.

Ylla K. Es una marciana que vive un matrimonio sin romance y sueña con la llegada de unos astronautas; con ellos habla a través de la telepatía. Ella vive frustrada y es presa de los celos de su marido, quien impide que salga de su casa cuando llegan los humanos,

Zen, el arte de escribir. Compendio de ensayos o consejos que el novelista ofrece a los jóvenes escritores, considerando que él fue autodidacta. Una de sus recomendaciones en el momento de escribir es “buscarse un personaje que desee lo mismo que uno, y luego dejarse llevar por él”, apunta.

 

Mary Carmen Sánchez Ambriz
Ensayista, periodista y editora.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Resurrectorio