
Aunque el viernes se porte pesado uno siempre termina por agarrarle cariño. (@libelulario)
Para el nostálgico, cualquier carpe diem pasado fue mejor. (@juanlumora)
Los buenos propósitos que se pongan en esta fila, por favor. (@lapuntitanamas)
La Maga de Oliveira. Lindo nombre para una escuela. (@Judy_LaLectora)
No se te ocurra venir a quererme sin sombrero. (@ncasiopea)
Lo que no te mata de la risa no te hace más fuerte. (@AlmaDeliaMC)
“Entonces papá tendrá su cuarto de trabajo, nosotros niños cada uno el suyo, y tú una linda cocina, mamá”. (@SchlimmeHelena, traducida por Ricardo Bada del alemán)
Hay personas que son libros abiertos, pero no son de lectura fácil. (@SonMisVuelos)
Por su cabello recién lavado la conoceréis. (@lunalunera__)
[Interrogatorio]
POLI MALO: Te vamos a meter en el puto trullo*, ¿entiendes?
POLI BUENO: Te he hecho un suéter. (@sanfenzo)
No digan «engaño», digan «ilusión», así el engaño es completo. (@loulourevisited)
Undécimo mandamiento: No insistirás. (@animesa)
El trabajo es la prostitución más antigua del mundo. (@Evocador)
Si fuera una mantis macho moriría de viejo. (@er_caracolo)
A veces el amor es tan bonito que hasta los lunes te parecen maravillosos. (@LicGemido)
Uno piensa que el aire es gratis, hasta que compra un paquete de papas. (@todoalnatural)
En La dama del alba**, el abuelo le cuenta a la Peregrina que tiene 70 años y ella le contesta que esos años son los que ya no tiene. (@TrinidadRomero)
He llegado a la conclusión que debo abandonar los antidepresivos, y volver al vodka. (@SoyMalaHierba)
Es mi desayuno. Son las tres de la tarde. Soy el adulto que siempre soñé ser. (@vicfabrice)
La réplica de hace un rato no fue por la falla: eso fue John Lennon revolcándose en su tumba por la versión de Shakira de “Imagine”. (@LaZapaquilda, en Chile)
Me dieron ganas de matar el tiempo y subir el video a Facebook. (@tetricmachine)
Desde que existe Twitter ningún hombre puede sostener en serio que no sabe lo que piensan las mujeres. (@hintergedanken, citado por @lagardere57)
Qué sonrisa más bonita. Sería una pena que yo entrara en tu vida y no volvieras a tenerla jamás. (@putowhisky)
Si me va a subir al pedestal tenga la prevención de avisar para ponerme una faldita… (@Guashabita)
¿Cuán grandes son los huevos de los que prometen a sabiendas de que no cumplirán? (@_miGrito_)
La cosa con los hijos de puta es que cogen como dioses y desprecian de la misma manera. Así, sin miramientos. (@mosquirrina)
Es que ¿pa’ qué me pongo vestidos bonitos si no me los vas a quitar tú? (@UgglyLoba)
Homenaje al tuit alemán.
15 trinos alemanes traducidos por Ricardo Bada
@RazulAllah: Cuando digáis “Problemas en el Oriente Próximo” tenéis que aclarar si os referís a Siria o a Sajonia.
@ChefkritikerNr1: —Papá, voy a jugar al escondite con mamá, ¿dónde me escondo para que no me encuentre?
—¡En su bolso, rápido!
@_KaDDilec_K: El conductor se sorprendió cuando subí al bus con mi ventilador de mano y le pregunté dónde podía enchufarlo.
@totalabsturz: El hombrecito del semáforo en rojo es una foto de las vacaciones de un inglés.
@ElephantHiccups: La gente normal consulta en Google. Mi mamá me llama por teléfono.
@SpeedleDum: No nos hagamos ilusiones. Si tuviera una máquina del tiempo lo más probable es que la usara para colgar ropa.
@Bajonettathene: Siempre ese miedo de despertar en la Edad Media y que los retratistas jodan más que nosotros con el Photoshop.
@Chaosfux: Se diría que soy demasiado neurótico para Twitter. Pero mi necesidad de comunicarme sobrepasa en mucho mi paranoia.
@BeiAnja: Mi vida sería bastante más sencilla si hacer la limpieza fuera uno de mis hobbys.
@Kropunder: En verdad sólo soporto a la gente con cara de ser felices cuando salen del cine de ver la peli que voy a ver.
@emclduna: “¿Es aquí el Encuentro de los Agnósticos?”
“Puede ser, pero también puede ser que no”.
@lucky_mushroom: En el carnet de expendedor de órganos ¿dónde dice “Sólo el pene”?
@derLehnsherr: “¿Puedes desconectar fácilmente cuando sales del trabajo?”
“Sí, y a veces muchas horas antes”.
* Trullo: Cárcel, en la jerga cotidiana del españolito de a pie.
** Drama de Alejandro Casona estrenado en Buenos Aires, 1944