Como parte de los eventos que acompañan la primer exposición en Latinoamérica del artista estadounidense Cy Twombly –Cy Twombly: Paradise–, la Fundación Jumex de Arte Contemporáneo presenta este fin de semana dos eventos que dialogan con la muestra que estará en las salas del Museo Jumex hasta el 12 de octubre. El sábado, un concierto para celebrar al compositor Christian Wolff con piezas suyas acompañadas de algunas otras de John Cage y Morton Feldman, y el domingo una conferencia a cargo del curador de arte moderno del Metropolitan Museum de Nueva York, Nicholas Cullinan. En ésta, el curador hablará de la producción de Twombly en el contexto de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado. A continuación una breve entrevista con el mismo Cullinan para adentrarse tanto en la obra de Twombly, como en el trabajo biográfico e interpretativo del curador inglés.
¿Cuáles son los descubrimientos generales de su investigación acerca de la producción artística de Twombly durante las décadas de los cincuenta y sesenta?
Mi interés se centró en la serie de diferentes contextos en los que Twombly trabajó. Veo su relación con el pintor Robert Rauschenberg y su paso por el Black Mountain College. En este momento son interesantes todas las personalidades con las que se relaciona intelectualmente. El contexto se caracteriza por lo dominante de Nueva York en cuanto a la producción artística, ahí Twombly estaba bajo el radar e intentando –junto con otros artistas–, encontrar una salida que fuera más allá del expresionismo abstracto. Viaja a Europa no como exiliado, sino a hacerse de su propio contexto. En Roma se encuentra con un panorama muy interesante con muchos artistas contemporáneos trabajando no sólo en el plano de las artes plásticas, sino también cineastas, por ejemplo. Es en Itala en donde logra crear una expresión verdaderamente personal y única. El trabajo más minimalista con el que regresa a Estados Unidos es incluso mejor recibido que su producción anterior.
El recorrido que hace Twombly de Estados Unidos a Europa y de regreso en estas décadas es también interesante en el sentido de que muestra las tensiones políticas que existían entre ambos lugares producto de la Guerra Fría.
En una entrevista que usted y Nicolas Serota le hicieron al artista, Twombly recuerda que sólo una vez se encontró entre los libros que hablaban sobre los artistas de su periodo y lo explicó diciendo que esto se debía a que él estaba siempre “en algún otro lugar”. ¿En dónde diría que estuvo Twombly a lo largo de su vida?
Me gusta mucho esa frase, recuerdo bien cuando nos lo dijo.
El “estar” de Twombly no se vio determinado por la geografía, a pesar de los viajes que realizó. Twombly siempre estuvo en algún lugar entre el pasado y el presente. Constantemente se refería a la historia y al mito, y los traía de regreso a la existencia. Su producción artística da cuenta de esta especie de matrimonio entre el pasado y el presente. Es entre estos lugares del tiempo en donde está, no en distintos lugares geográficos.
Como curador del trabajo de Twombly’s, ¿usted cómo concibe, y cómo reúne, su producción? ¿En términos de época, temas, técnica?
Es una pregunta interesante pues es cierto que el trabajo de Twombly es tan rico que podría ser estructurado de muchas maneras. La retrospectiva que realicé con la Tate Modern en 2008 “Cy Twombly: Cycles and seasons” se articula cronológicamente pero sobre todo buscaba exhibir de manera conjunta los grupos y cuerpos de pinturas que fueron una parte importante del trabajo de Twombly, por ejemplo, las pinturas que conforman el grupo de Las cuatro estaciones (1993-94).
Definitivamente sería interesante pensar en las distintas relaciones que se pueden establecer dentro de la obra de Twombly. Hay obras aparentemente distintas como sus pinturas negras, realizadas con paletas muy restringidas que podrían vincularse con trabajos posteriores que son mucho más coloridos. Otra forma de estructurar el arte de Twombly podría ser viendo sus métodos de trabajo o la incorporación de citas y referencias a sus obras. Él mismo constantemente volteaba hacia atrás para revisar su forma de trabajar en el pasado.
En un país que tiene se identifica intensamente con su propio arte moderno national como es el caso de México (arte mayoritariamente figurativo), ¿qué diría que puede revelar el trabajo de Twombly en términos del arte y su contexto de producción?
Podría pensarse que existe una paradoja en el arte de Twombly, pues éste es verdaderamente universal, pero al mismo tiempo increíblemente idiosincrático y personal. Se involucró con Europa y esto lo hizo dialogar con otros contextos, pero sus obras pueden ser apreciadas lo mismo en Alemania que en México. Hay una cierta belleza y literalidad en su obra con la que cualquiera puede relacionarse fácilmente. De este modo me parece que tiene un alcance universal.
¿Cuál diría que es la revaluación más importante que ha hecho la crítica de arte a propósito del trabajo de Twombly recientemente?
Muchos libros sobre Twombly están siendo publicados y hay una cantidad considerable de estudiantes de doctorado que actualmente están investigando el trabajo de este artista. Sin duda se le está evaluando de nuevas maneras, pues hay muchos aspectos de su obra que pueden ser revaluados. Sin embargo, es difícil decir cuál podría ser la revisión más importante al respecto porque es muy pronto. Twombly murió hace poco y examinar su carrera completa me parece que va a tomar unos veinte o treinta años todavía.
