Hoy quería ser amanecer, pero ni a nube llego.

 
 
 
 

Me puse a leer mucho y sufrí un ataque de historia.

 
 
 
 

Si usted soluciona todo durmiendo, usted no es usted, usted es yo.

 
 
 
 

El futuro solo existe en mi imaginación.

 
 
 
 

Soy Tarzán, el hombre monólogo.

 
 
 
 

Como novia soy muy buena amiga.

 
 
 
 

Madrugar es más difícil que fumarse un habano en American Airlines.

 
 
 
 

Objetivo de la ducha: 5% baño, 95% toma de decisiones.

 
 
 
 

Tengo depresión postparto. De cuando me parieron.

 
 
 
 

Sos más linda que leer en invierno con dos gatitos encima.

 
 
 
 

Estar juntos no debe ser una necesidad, sino un lujo.

 
 
 
 

Quise enterrar tu recuerdo pero olvidé la pala.

 
 
 
 

Alabado sea el buen sexo. ¡Amén! Amen.

 
 

 
 

Todo el fin de semana me la pasé en la cama y mañana cuando me levante voy a estar tipo Uma Thurman en Kill Bill.

 
 
 
 

Entiendan. Tengo una tía que es catequista y reza por mí, prácticamente tengo licencia firmada por Cristo pa decir lo que quiera.

 
 
 
 

Siempre llego tarde a todo, incluso a las ideas geniales. El otro día, por ejemplo, pensé que la tierra era redonda.

 
 
 
 

Con tal de tener la razón, la gente es capaz hasta de decir la verdad.

 
 
 
 

Llevo días llevándome bien con todo el mundo. Debe ser porque no he salido de mi casa.

 
 
 
 

Con el material desechado por su padre, el hijo de Frankenstein construyó la mujer perfecta. Sólo le sobraba hablar.

 
 
 
 

Los bárbaros ingleses pensaban que civilizaban India, los bárbaros católicos pensaban que salvaban México y en Tuíter pensamos que pensamos.

 
 
 
 

Aprovechen los que pueden y ahorren agua bañándose emparejaditos.

 
 
 
 

Conversaciones con mi viejo: En estas edades conservamos la capacidad de conquista, pero llegados a la cama casi ni recordamos para qué.

 
 
 
 

Los “te quiero” que no decimos son el colesterol de los sentimientos.

 
 
 
 

Las figuras paleolíticas de la diosa madre eran bocetos de Boteros.

 
 
 
 

Yo estoy trazando una proyección estadística sobre cada cuántas estaciones del Metro de Medellín me enamoro de una pelada.

 
 
 
 

#Poetuit. Quiero decirle, mi doña / que me tiene a su merced / siempre sueño con usted / y usted conmigo no soña.

 
 
 
 

Ser venezolana y no estar buena es una desgracia. Es como ser argentino y no saber ni hacer dos pases con la pelota.