Parece ser cierto que, después de todo, Twitter murió hace tiempo y aquí sólo estamos los fantasmas y zombies más nostálgicos.

 
 
 
 

Si la vida quiere que sea compradora compulsiva, ¿quién soy yo para ir en contra de mi destino?

 
 
 
 

Y oí una voz celestial que me decía: “Se compran colchones, refrigeradores, lavadoras o algo de fierro viejo que vendan”. Apocalipsis 12:13

 
 
 
 

“Los fumadores son tolerantes. Nunca he visto a uno quejarse de los que se sientan a su lado a no fumar”.

 
 
 
 

Leído en el blog de Ángeles Mastretta: “A ratos la juventud es como Mahler. Ella, pensó, quería por fin llegar a Mozart”.

 
 
 
 

Bada: “Llevar buen vino tinto a París no es como llevar lechuzas a Atenas:
hay un exceso de leyenda acerca de la gastronomía en Lutecia”.

 
 
 
 

Cuantas más piedras encuentre en mi camino, más grande construiré mi castillo.

 
 
 
 

– Lo peor de todo ya pasó.
– Aún tiene que venir tu madre.

 
 
 
 

¡Qué lagartona!; me devolvió el rosario de mi madre y se quedó con todo lo demás: la casa, el coche…

 
 
 
 

Oye, cómo se llaman a las mujeres que leen las manos?
–Adivina
–No sé, por eso te pregunto…

 
 
 
 

Me duele la garganta y estoy afónica.
Creo que es el fin de mi carrera artística en la regadera.

 
 
 
 

Experimento: abrir 2 cuentas Twitter a nombre de Ana, una con escote otra sin escote. Publicar lo mismo. Al año ver el número de seguidores.