El lobo de Wall Street (E.U.A., 2013)
(The Wolf of Wall Street)
Director: Martin Scorsese
Género: Drama
Guionistas: Terence Winter y Jordan Belfort
Actores: Leonardo DiCaprio, Jonah Hill y Margot Robbie

Es la quinta película en la que colaboran DiCaprio y Scorsese. Esta alianza, entre el director que ya parecía un hombre viejo desde sus treinta años y el actor que parece un quinceañero a sus cuarenta, podría pasar a la historia como una de las mejores de la industria. Contando este film, cuatro de sus colaboraciones han sido nominadas al Oscar a mejor película, con un triunfo hasta el momento: Los infiltrados. Sin embargo, incluso la menos exitosa de todas, Shutter Island es una muy buena cinta.
Si se analizan las cinco películas, se puede ver el estilo de Scorsese, pero la verdad no podrían tener historias más dispares en cuanto a trama, personajes y época. Resulta evidente que a Scorsese le gustan los retos y quiere afrontarlos con DiCaprio como protagonista. El lobo de Wall Street, la más reciente aventura juntos de estos íconos del cine, es la muestra flagrante de que esta colaboración va mejorando con cada intento. La película no es perfecta, pero está cerca de serlo.
Toda la cinta es un carnaval de excesos difícil de describir, que abarca unos cuantos años de la vida de un perverso corredor de bolsa llamado Jordan Belfort. La mente no da crédito a lo que está viendo y genera un impulso muy común con películas que exageran de tal manera la vida de sus personajes: el de calificar lo que sucede en pantalla como actos caprichosos de nota roja por parte del guionista, el director y los actores. Es una reacción muy normal, pero en este caso equivocada. Aunque la película es morbosa de por sí, esta característica se triplica cuando entramos a verla a sabiendas de que está basada en el libro autobiográfico de Jordan Belfort. Este hombre vivió el pináculo de la era de Wall Street en la década de los noventa y el circo romano filmado por Scorsese es una aproximación a lo que se vivía en las oficinas de la casa de bolsa de Belfort, o quizás incluso una representación moderada del decadente día a día de estas personas. Eso le añade al elemento sorpresa. Es una historia increíble.
La película se puede encapsular de la siguiente manera: Es un bacanal en el que los personajes empiezan atiborrándose de dinero, alcohol, drogas, sexo, poder, más y más y más y más hasta que ya no pueden más, y entonces siguen haciéndolo una hora más y se acaba la cinta. Es un despliegue impresionante de Scorsese y DiCaprio traer a la pantalla esta muestra de todo lo que se puede desvirtuar el famoso sueño americano. La perversión de llevar los ideales capitalistas a su expresión más depredadora. Con un tema muy actual en este mundo globalizado, Scorsese hace una crítica despiadada de Wall Street.
Ahora, no hace falta tomarlo todo tan en serio. La película también es una comedia que va poniendo en pantalla las situaciones más inverosímiles provenientes de una tribu sin limitaciones, que es impulsada simplemente por la avaricia y la búsqueda del placer. Cada suceso es más increíble que el anterior y la espiral de una vida fuera de control termina teniendo un efecto de humor negro muy divertido. Es cuestión de dejarse envolver por el ridículo de la realidad imitando a la ficción. Vale la pena verla.
La única crítica seria que tengo contra la película es que dura demasiado tiempo. Tres horas de desenfreno, pero la verdad es que dicha locura alcanza una masa crítica en el espectador después de hora y media. En ese momento esperaba que la película avanzara a su desenlace, pero la espera duró hora y media más. Las acrobacias del circo no dejan de ser entretenidas, por lo que la película resulta una buena experiencia, pero el efecto sería más poderoso si llegaran más rápido al desenlace. Pocos directores se pueden dar el lujo de exigirle a la audiencia tres horas de atención y catarsis. Scorsese es uno de ellos, lo que no significa que hacerlo siempre sea una buena idea.
SensaCine: 3.5 de 5
IMDb: 8.7 de 10
Rotten Tomatoes: 75% de 100%
la tendré que ver después de leer esta crónica. Casualmente, a la hora de la comida de hoy, hablando de la película, desistí de verla. Tres horas después, leyendo esta crónica, me animo a hacerlo. Scorsese debiera darte una comisión.Contra todos mis personales pronósticos, la veré.