
No es nada nuevo que a Hollywood, ese conglomerado cultural que amamos y odiamos a dosis iguales, se le dé eso de los estereotipos y las generalizaciones. Una de las más sorprendentes –sobre todo si tomamos en cuenta el tamaño de la población hispanohablante en Estados Unidos–, es la falta de cuidado que se le da a los acentos y diálogos en español en series y películas. Posiblemente debido a las relaciones de los estudios y cadenas con el sindicato de actores, por lo general los mexicanos hablan como colombianos, los colombianos como cubanos y los cubanos como españoles. Pensemos, por ejemplo, en esa Tijuana de caricatura retratada por Steven Soderbergh enTráfico: el personaje de Benicio Del Toro, un judicial con compás ético, hablaba con una marcada entonación nuyorican. El reparto secundario era un hervidero de acentos que eran todo menos bajacalifornianos. Los diálogos, además, son parcos, medidos, simulados. Lo mismo podemos decir de la por lo demás extraordinaria serie Breaking Bad, que acontece en Albuquerque y lidia con los cárteles de la droga de aquel y este lado del Río Bravo. Los capos conversan como si fueran protagonistas de una telenovela… un personaje clave, Gus Fring, que supone ser chileno, tiene voz de anuncio de telemercadeo (“¡Llame ahora!”). Y bueno, qué decir de Lost y aquellos supuestos españoles del siglo XIX que hablaban con acento miamita y pueltoliqueño. O de Jesús, el supuesto brujo mexicano en True Blood que pronuncia hechizos a los que nomás les falta rematar con “Chim pum pan tortillas papas”. (Una honrosa excepción: la participación de Demián Bichir en la serie de Showtime Weeds, donde interpreta al alcalde corrupto de Tijuana que busca ser gobernador. Cualquier parecido con la realidad es, aquí sí, mera coincidencia). De seguro un espectador chino o árabe encontrará problemas similares: podría apostar a que el árabe que hablan en el Medio Oriente simulado dista mucho de ser fidedigno.
En Hollywood no se habla español ni nada que no sea inglés.
(Algún lingüista desempleado debería de hacer de Hollywood su tierra de las oportunidades. Spanish Accent coach, anyone?). –César Albarrán (@cesar_pescado)
El castellano que se habla en las series y películas de Estados Unidos es una mala adaptación americanizada así como la comida, las costumbres, las fechas históricas y una conciencia de cómo se es en estos países. No hay una diferencia entre ser mexicano, salvadoreño, cubano o colombiano, todos somos LATINOS y, como tales, no es importante marcar esa diferencia cultural porque como todos somos iguales, que más da que Benicio del Toro hable como alguien de la frontera mexicana, ya que policía de Tijuana = a actor puertorriqueño sin la menor intensión de aprender el acento de la ciudad.
Ja, ja, ja. Sí, el caso de Gus Fring es emblemático. Y, ¿qué me dicen de la Reina Catalina en The Tudors?
La Reina Catalina es la Onda, Todo el cast de “A Better Life” es excelente aunque la mayoria son actores Mexicanos.