A manera de homenaje póstumo, reproducimos algunos de las frases y testimonios que Leonora Carrington dejó en varias entrevistas a lo largo de su vida:

Leonora sobre Leonora:

“Podrás no creer en la magia pero algo muy extraño está pasando justo en este momento. Tu cabeza se ha disuelto en aire ligero y puedo ver los rododendros cruzando tu estómago. No es que estés muerta o nada tan dramático, es simplemente que te estás desvaneciendo y ya ni siquiera puedo recordar tu nombre”. Leonora Carrington, La trompeta acústica

Entrevista de La Jornada, 1999

  • “El mundo que pinto no sé si lo invento, yo creo que más bien es ese mundo el que me inventó a mi”
  • “Los sueños con los años también se van, las arrugas que tenemos es la tierra que nos jala”
  • “Soy ambidiestra como los locos”
  • “Mi trabajo me importa porque si no lo hago no se que hacer conmigo, podría ocuparme de las plantas pero ellas se ocupan de ellas mismas”
  • “Ese endiosamiento en la mujer es puro cuento, las llaman musas, pero terminan por limpiar el escusado y hacer las camas”
  • “Una vez un perro le ladró a una máscara que hice, ha sido el comentario más honorable que he recibido”

Entrevista con Octavio Avendaño Trujillo, UNAM

  • “Me gustaría deshacerme de las ilusiones. A mí lo que me fascina es tratar de acercarme a lo real, pero no sabemos nada. Y hoy vivo entre el aburrimiento y la vergüenza de pertenecer a un género animal como el ser humano. Por eso me gustaría ser un elefante, pero salvaje, no dejarme de nadie; aunque la tortura continúa, dentro de la poca libertad que logré”.
  • “No me gusta hablar de mi pintura o de la pintura en general porque es algo muy abstracto, muy subjetivo. No hay nada qué explicar. A mí me gusta leer novelas policíacas y me interesa mucho la física cuántica, del mundo subatómico y soy sumamente ignorante. Yo veía la televisión hasta que quitaron Discovery Channel, era el único que yo veía, por los animales. Mi corazón está con mis hijos y en México, he vivido aquí por más de sesenta años, de México me gusta mucho su comida y La Llorona. Ahora hago la lucha de vivir conmigo misma, que no es muy fácil.”

Otras

  • “No tuve tiempo de ser la musa de nadie… Estaba demasiado ocupada rebelándome contra mi familia y aprendiendo a ser una artista” Leonora Carrington, 1983

Leonora vista por los demás:

  • “A mí me parece que cuando se desentierra el inconsciente se encuentra una fuente infinita de creatividad y que el problema se reduce simplemente a encontrar una forma elocuente de expresar lo que ese rico yacimiento produce. Eleanora ha ido muy lejos, casi demasiado lejos como para regresar de esas regiones. ¿Cómo puede hablar del miedo a quedarse seca?” Anaïs Nin, Diario III (1939-1944)
  • “Leonora Carrington no era una poeta sino un poema que camina, que sonríe, que de repente abre una sonrisa que se convierte en un pájaro, después en pescado y desaparece”. Octavio Paz
  • “Porque es una mujer que crea algo más real que la realidad” Elena Poniatowska
  • “la imaginación es el nombre del conocimiento del arte, el arte es el secreto de la realidad, su sueño la obra de Leonora Carrington” Carlos Fuentes
  • “De ella aprendí la libertad poética, el sentido del Tarot y la magia. Aprendí a admirar al espíritu de una mujer genial. No tengo la menor idea de lo que le pude enseñar. Con toda probabilidad, nada. Yo era un joven artista y ella una mujer consagrada y madura. Quizás le comuniqué un entusiasmo por el teatro”. Alejandro Jodorowski

Elena Poniatowska, Leonora, Premio Biblioteca Breve 2011

  • “Max pinta a su “novia del viento” y da las últimas pinceladas a La Toilette de la Mariée, que la revela desnuda […]  A Ernst, los surrealistas lo llaman “el pájaro superior” y para rendirle homanaje Leonora lo retrata con un largo manto de plumas que termina en cola de pescado. Tras el pájaro-pescado  se yergue una cabeza de caballo congelada, ¿o será la de una yegua? Tambiñen en su cuento “Pigeon vole” Leonora describe a un hombre mayor que lleva puestos calcetines rayados y un abrigo de plumas.
  • “Cómo puede uno reconciliarse con lo desconocido? Nada sabemos de la muerte, a pesar de que todos mueren: animales, vegetales, minerales. TODO MUERE -grita Leonora- ¿Cómo puedes hacer las paces con algo de lo que no sabes nada? ¿Mirar a la muerte? No me gustaría morir de ninguna manera, pero si me sucede que sea a los 500 años y por evaporación lenta.” (p. 493)