Pantera de arena: tres poemas

Ilustración: José María Martínez

Los poemas de Tamara Salamonovitz, incluidos en el libro Pantera de arena, rondan la juventud como quien intenta atrapar a un monstruo que ni siquiera puede ver. Se trata de un esfuerzo por encontrar en la poesía, en los versos que taladran cada página, la salvación del dolor inherente a reconocerse como una persona distinta.

En el yogurt (creo que mi madre se comió el amor)

Vomita cilindros violetas,

gesto de sordera emocional:

zafiros se evaporan.

Te soñé, recuerdo,

sobre un trono de caracolas turquesas en el inframundo,

me decías:

disfruta tu vida.

De tantas cosas que pudiste decirme

desde el más allá

elegiste una frase de yogurt

para bajar de peso.

Todas las almas del Aqueronte cantaban

mientras, confundida,

te vi morir entre rocas y sal.

*

Generación espontánea

Quiero volver a nacer sin raíz podrida
ni memoria de sangre.

Quiero nacer liria
acuática

 

flotante.

 

Brotar

meteórica

sin preguntas.

 

Sin este miedo a la nada y esta habilidad
para encontrarla en todas partes.

Nacer del vacío que no me asuste
mirarlo a los ojos 

decirle: 

yo también existo

 

y no.

*

Negro abril

Me hubiera gustado nacer
 
con los astros apuntando claro ocho constelaciones indicando el camino.
 
 
Me hubiera gustado que Dios me pusiera un corazón valiente domador de fieras
león.
 
Una voz fuerte
de ola reventando en la orilla palabra precisa
revelación.

Nacer clavada amate, raíz
conquistar mi territorio.

Con un estómago impasible que se sabe nutrir
de cualquier hierba o amenaza.
 
 
Una cabeza transparente capaz de encender una vela o un Sistema Solar.
 
Pero nací una noche sin estrellas sin luna y sin país
imaginando mapas celestes para encontrar el rumbo.

Dios me escupió
 
estas manos pequeñas pecho marchito
que se enrosca en sí mismo como un caracol.
 
La honda noche en vez de voz me dio un batir de alas.
 
Nací a centímetros del suelo sin centro de equilibrio
con las tripas oscuras y tristes.
 
Me hubiera gustado nacer
 
con los astros apuntando claro pero nací una noche negra negra noche, negro abril.

 

Tamara Salamonovitz

Artista multidisciplinaria, combina la escritura con el arte escénico, el cine y la fotografía. Pantera de arena es su primer libro.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Florilegio