
Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar (Frida Kahlo).
En una pared en Mar del Plata: “NADIE ES GENIAL (firmado: Nadie)”.
El Tour no se gana tomando agua mineral (Jacques Anquetil, el primero que lo ganó cinco veces).
A Cocteau le preguntaron por qué prefería los gatos a los perros, y contestó: “¿Cuándo ha visto usted un gato policía?”.
Para dejar de escribir está toda la eternidad (Enrique Vila–Matas).
Comunismo: el hijo ilegítimo de Karl Marx y Catalina la Grande (Clement Attlee).
No entiendo: algunos miran con desprecio a las gitanas que echan la suerte, pero creen en los economistas (Anónima).
Amigos son esos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan para oír nuestra contestación (Ed Cunningham).
Como todos los grandes viajeros, he visto más de lo que recuerdo y recuerdo más de lo que he visto (Benjamin Disraeli).
La comida de la madre de uno, incluso si cocina mal, es la versión previa del paraíso (Alberto Salcedo Ramos).
Puestas al fuego todas las mujeres son pelirrojas (Gonzalo Rojas).
Se toma tan en serio que discute hasta en sueños (Jordi Doce).
Si el hombre mata al tigre le llaman deporte. Si el tigre mata al hombre le llaman ferocidad (G. B. Shaw).
¿Qué haríais si descubrierais que el amante de vuestra mujer la traiciona con otra? (Enno Flaiano).
El dueño de mis líneas será el dueño de mis curvas (Ana María Mesa en su blog Permiso me desahogo).