
Tengo un dilema ético con los días santos. Pero siempre apostaré por el descanso. Así tenga que afiliarme a una religión. (@barbarahoyo)
¿Ustedes también aguaron ojo votando o soy la única cursi? (@juanalajirafa, tuitera colombiana, tras las elecciones)
Hoy hablo de los estadounidenses, esa gente que llama socialismo a tener sanidad pública y libertad a vender escopetas en las gasolineras. (@norecoreano)
De las Contradicciones reunidas de @Mfilosofal: Podría ordenar mejor mis sentimientos de tener tres corazones como el pulpo.
Extrañar debe estar en el top de las peores experiencias del mundo. (@JessieG_B)
Y con la frase “…en este país todos somos hijos de Pedro Páramo”, Alma Delia Murillo me atrapó. Leamos su nueva novela La cabeza de mi padre. (@SolAragonMtz)
El trabajo armónico y sereno suele llamar menos la atención de la opinión pública que la polarización y la división. (@HenryHoracio)
Menos mal que la música pone a cada persona en su lugar. (@rauldolm)
Un artículo lleno de comillas para recordarnos que la vida es dura… ¡Y dura! Pero como dijo Marguerite Yourcenar, “¡Qué insípido hubiera sido ser feliz!” (@ElbaceRestrepo)
Él era el dueño de la empresa de pompas fúnebres más exitosa de la ciudad; nada más que en el divorcio su mujer no le dejó ni en dónde caerse muerto. (@josetenene)
@JessieG_B: Ayer un gringo dizque “¿Cómo así que te llamas Jessica? Eso no es muy colombiano de tu parte”. Dudé. ¿Cómo se supone que debo llamarme?
@NoSoyJavier_: María Secuestro.
No sé a dónde correr cuando quiero escapar de mí. (@insanojuicio)
Si el respeto falta es porque alguien sobra. (@martamj32)
He vuelto a coser mi vida sin anestesia. (@Petit__Rien)
Como dijo Bad Bunny: “Esa noche ,¿quién la borra?” (@Zetadguetto)