
Estoy en modo gobierno argentino: gasto y después veo cómo pago. (@BondioDuko)
Como cuando la arena quema y te da igual porque sabes que corres hacia el mar, así deberíamos vivir. (@nuevoinfinito)
La familia es el pilar de la sociedad, pero en construcción, a veces los pilares estorban. (@swhelpley)
Todos hablan del trauma de los niños con papás divorciados, nadie habla del trauma de los niños que sus papás jamás se divorciaron pero debieron haberlo hecho. (@PabloButera1)
Me pregunto si los tipos que atienden en las ferreterías también les preguntan a los varones “¿Para qué lo vas a usar?” antes de venderles lo que pidieron. (@annarkadievna_)
La única izquierda que vale en España es la de Rafa Nadal. (@hijadelpupas)
¿Ha comparado algún científico los efectos a largo plazo de la vacuna con los efectos a largo plazo de estar muerto? Sería un estudio interesante. (@MnNiceFC citado en @magamastretta)
Para los que hemos crecido sin influencers, instagrammers, youtubers y tiktokers y demás morralla cibernética, nuestra red social favorita siguen siendo los bares. (@palabrafilica)
¿Qué pasa cuando una institución tiene efectos contrarios a su diseño? Que los malandros encuentran el camino de la trampa, mientras mucha gente sana se enreda. (@andrewholes)
Nos enseñaron a tenerle miedo a las brujas, no a la Iglesia que las quemaba vivas. (@Lina_Tejeiro)
—¡Baratas! ¡Baratas! ¡Vendo Las mil y una noches por el precio de mil!, gritaba el librero por las calles de Bagdad. (@luisharistizbal)
Todavía no conozco mejor panic room que un libro. (@AlmaDeliaMC)
La soledad también es no tener nadie a quien darle una buena noticia. (@ysmn__8)
Bendígame este pecado, padrecito. Ándele, no sea sangrón. (@LanoviadeSandro)
—Me gusta tu estilo despreocupado, simple, sin lujos.
—Es pobreza. (@YdeJanisJoplin)