
Que España nos pida perdón por decir que los mexicanos hablamos como El Chavo del Ocho. (@ursulacamba)
A diferencia del cerebro, el estómago nos avisa cuando está vacío. (@Petit__Rien)
Familia también es llegar a tu casa y que tus libros estén esperándote. (@AlmaDeliaMC)
Cómo no amar a mi novio, si todos los días me manda un mensaje de "Buenos días, mi amor, te amo", no como mi marido que ni los buenos días te dice y aparte se despierta enojado. (@BwanaCrazy)
El amor llega siempre por casualidad, cuando menos lo esperas: Hace hoy 7 años, la suerte quisó sentarme junto a Paula en un avión. Guapa, inteligente y divertida. Hablamos todo el vuelo. Hoy Paula está casada con mi primo, que fue a recogerme al aeropuerto aquel día. (@angel_garco)
El peor “te lo dije” es ese cuando te lo dices a ti mismo. (@SerBreve)
El reloj y el espejo tienen el mismo propósito, ser testigos del tiempo. (@TheSamCafe)
El día que supe que te quería, fue el día que el amor inventó la ruleta rusa. (@silent_guitar)
Ojalá se pongan de moda la humildad, la sencillez y coger todos días. (@PasilloMercado)
Las esperas son una colección de sillas. (@Guashabita)
Ladran, Sancho, pero no son perros. (@andrewholes)
Normalicemos llorar cada vez que vemos las noticias. (@lamarujarubia)
—Conjugue el futuro perfecto de “Ha sobrado cocido”.
—Croquetas. (@ClintPiticlint)
Ojalá que llueva con sabor a Jamaica. (@lariveradefrida)
—Paco, ya llevamos 50 años de matrimonio.
—Sí, María.
—¿Tú crees que todavía tenemos feeling?
—Yo qué sé, mira en el botiquín. (@retrasco)