Somos el muro de Trump. (@Cati400, tuitera mexicana)

“Sí, todos nos vamos a morir, pero no ahora”. Dicen que dijo Snoopy. (@magamastretta)

No importa cuán hermosa sea tu teoría, no importa cuán inteligente seas. Si no concuerda con el experimento, está mal. En esa simple afirmación está la clave de la ciencia. (@ProfFeynman)

En la cuenta de @mcjaramillo:
Jules Renard: “Todos tenemos en el corazón un organillo callejero que no quiere enmudecer”.
[Yo: En el mío suena la melodía del chotis ♫♫ Madrid ♫♫, de Agustín Lara]

Por el momento la población más vulnerable al virus es el grupo de los hipocondriacos. (@_zemaria)

Necesitaba más información primaria para llegar a esta importante conclusión y ahora la tengo: me gustan los feos. (@juanalajirafa)

Ellos no nacieron para estar juntos, sólo para eclipsar el mundo de vez en cuando. (@UnaGrieta)

La distancia más larga entre dos puntos es acercarte a quien se aleja. (@lumivuelve)

Tengo muchas ciudades de las que huir porque de mí no puedo. (@NoireDeVagina)

Las personas más desinteresadas se levantan tarde para que Dios ayude a otras. (@He_Dicho)

Qué amoroso el vecino que descorrió en pijama las cortinas de su ventana, meneó apesadumbrado la cabeza y volvió a correr las cortinas. (@Twelectra, citada por @violetred)

Lo más hermoso de volar, siempre será una mariposa. (@Dmisslia)

El mundo sigue sin gustarme, pero la vida me parece irresistible. (@KCIribarren)

—Cariño, he dejado la cápsula preparada.
—¿Tu madre y tú volvéis a vuestro planeta?
—La de Nespresso, gilipollas. (@Darthdemedebeber) 

 

 

Un comentario en “The Twitter’s Digest

  1. Las personas más desinteresadas se levantan tarde para que Dios ayude a otras. (@He_Dicho) Mira tú por donde me entero de que pertenezco a ese desinteresado grupo.