Los hijos son como los veleros: nada más les pega el aire y desaparecen. (@magamastretta)

“El joven que fui no se esperaba, ni en sus mejores sueños, el futuro que tuvo: mis hijos y mis libros son mucho mejores que yo”. (@hectorabadf acerca de sus diarios)

¿Alguien sabe dónde se depositan las virutas de las palabras que borramos? (@Guashabita)

Los estadounidenses se quedaron con el sistema anglosajón de unidades porque decir “miles” es menos trabajo vocal que decir "kilometer". (@npc_val)

Acordarse de alguien cada vez que una se pone unos calzones específicos. Por más recuerdos así en el 2020. (@juanalajirafa)

Sería bonito que Federer hiciera hoy un saque con una cacerola.  (@Yopucheros, tuitero colombiano)

Preparando 200 millones de camiones de pañuelos de papel para el final de E.T. como siempre. (@Biiiee)

“Miramos el mundo una sola vez, en la infancia. El resto es memoria”. (Louise Glück, citada por @literlandweb1)

“Ser humilde es por ejemplo cuando un amiguito con el que estoy bravo se cae y uno no le habla pero le ayuda a pararse”. (Matías, 7 años, citado por @LaJuli)

No es taquicardia, es el corazón aplaudiendo muy fuerte. (@anavicentemora)

Tener sexo con quien te gusta es una trampa porque no se te quitan las ganas, sólo te dan más. (@OficialBonni)

La vida sin chocolate, sería un error. (@AlmaDeliaMC)

Al que madruga, le da hambre más temprano. (@AleGBetancourth)

Qué error amenazar a un pájaro con el viento. (@SrtaLeclerc)

—…y fueron felices y comieron perdices.
—¿Qué son perdices?
—Perdón… y comieron tofu, como nosotros.
—¡¿QUÉ ME ESTAS OCULTANDO, PAPÁ?! (@TodoJingles)