El siguiente ensayo es una invitación filosófica y erudita a adentrarse en el mundo del conocimiento, sabiduría y firme tradición que abrió el grupo Monty Python hace 50 años.

Así es, nadie se lo esperaba.

Dicho lo anterior, no queda más que aceptar que el humor ha muerto. Las pruebas son irrefutables. La evidencia es inobjetable. Si tres hombres heterosexuales lo sostienen, la hipótesis se robustece. Lo que no queda claro es si tenemos que culpar a la invasión global de teléfonos inteligentes o a la inevitabilidad histórica de la asunción del yogurt congelado como opción de hecho volitiva de postre. Desconozco las causas, pero hay que celebrar, sin duda, tan tremendo talento el mío para llegar a tan compleja conclusión.

Hay algo ahí que, tal vez, tiene que ver simplemente con nuestra falta de capacidad actual para codificar la lectura del mundo de manera literal. En ese contexto parece imperante, necesario incluso, rescatar de los archivos empolvados de la BBC un docudrama histórico —poco conocido,1 poco estudiado,2 poco enjuagado—3 que en estos días cumple, apenas, sus primeros quinientos años de vida. Estrenado el 5 de octubre de 1969, el Flying Circus de los Monty Python4 nos llega a nuestros tiempos como una obra mitad historiográfica, mitad manual de buenas costumbres, mitad manifiesto político, mitad almanaque deportivo y mitad recetario de comida exótica.

Pero ahora, hay que decir algo completamente distinto.

La ambición de los Python fue pantagruélica. Con su Flying Circus construyeron catedrales del pensamiento que abarcan casi cada rincón de la experiencia y el entendimiento humanos, desde las cuitas de un peletero escocés que se vio en la necesidad de salvar el planeta en un juego interplanetario de tenis en Wimbledon5 hasta el dolor cósmico de una familia clasemediera que tiene que aceptar que su hijo, en vez de dramaturgo, se dedicará a la minería; pasando por programas de concursos que evidencian la falta de conocimiento de los líderes socialistas de la historia, así como por serias y valientes propuestas de política económica para erradicar la pobreza, que, como podemos observar a continuación, bien nos hacen falta para rescatar al famélico cuanto amenazado capitalismo del siglo XXI:

Los análisis de los Monty Python en el Flying Circus se realizaban en pequeños documentales de 5 a 10 mins. (acompañados por fidedignas representaciones de cada uno de los eventos bajo su lupa) que fueron transmitidos en la BBC de 1969 a 1974, en 45 episodios distribuidos a lo largo de 4 temporadas.6 El arma principal de los Python fue la literalidad. La literalidad y la solemnidad. Supongo, entonces, dos fueron sus armas principales: la literalidad y la solemnidad, acompañadas por un rigor teórico adamantino. Bueno, quizá son tres las armas principales: literalidad, solemnidad y rigor teórico adamantino, junto con una devoción absoluta a la verdad, mismas que hicieron que absolutamente todas sus producciones culturales vinieran acompañadas por sólidas moralejas que, desde entonces, pretendían hacer eco en toda la historia de la humanidad, incluido el futuro mutante que todavía se nos avecina. El Flying Circus, en ese sentido, es una de las herramientas más interesantes que nos quedan en el siglo XXI para decodificar la historia secreta del XX y, así, entender mejor los peligros latentes de los tiempos tan convulsos que vivimos:

Es por eso que al Flying Circus y a la demás producción académica de los Monty Python (tanto la oficial7 como la que hasta la fecha es contendida8 por especialistas) se les debe emparentar con las más altas tradiciones culturales de sabiduría.9 Su forma tan directa y tan expansiva de análisis, aunada a su compromiso con el retrato fiel de la realidad, no sólo se quedó en la deconstrucción, sino que, incluso, llegó a la elaboración de métodos de meditación activa que podrían ser asimilados hoy en día en nuestra cotidianidad para combatir las diversas epidemias de obesidad que nos acechan:

Incluso, en sus obras posteriores, los Python arreciaron contra los ridículos discursos ahora posmodernistas que buscan acabar con el milagro de la vida, por medio de tesis cientificistas francamente irrisorias. La valentía de Monty Python, en ese sentido, no tiene comparación:

Y es que nadie se esperaba a la inquisición española.

E igualmente nadie esperaba que la literalidad fuera a desaparecer de nuestras herramientas para entender la vida, el universo, las quesadillas, el mundo. Por fortuna, el acervo del Flying Circus de los Monty Python, a cinco mil años de su estreno, permanece para recordarnos que hay otras formas de decodificar nuestro alrededor.

 

Raúl Bravo Aduna
Ser humano con certificación internacional para ejercer como persona.


1 Cfr. Kim “Howard” Johnson, The First 200 Years of Monty Python, St. Martin Press, 1989.

2 Cfr. Marcia Landy, Monty Python’s Flying Circus, Wayne State University Press, 2005.

3 Cfr. He hasn’t got shit all over him.

4 Grupo interdisciplinario de especialistas en todos los espectros del conocimiento humano, así como de algunas disciplinas generalmente relegadas a la comida enlatada, constituido por Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones, and Michael Palin. Cfr. Google -> Wikipedia -> Monty Python.

5 Cfr. Eric Hobsbawm, The Age of Extremes: The Short Twentieth Century, 1914–1991, Vintage Books, 1994.

6 Más dos capítulos presentados en Alemania donde, por desgracia, acabaron dedicando espacio a temas sobre griegos y alemanes.

7 And Now for Something Completely Different (1971) que es una revisión de bajo presupuesto de los primeros apartados del Flying Circus; los expertos en la materia suponen que se reciclaron para obtener algunos puntitos extra en el SNI. Monty Python and the Holy Grail (1975) es su único documental 100% no ficcional en el que retratan la vida durante la Edad Media. Life of Brian (1979) es quizá su obra más reconocida incluso en la actualidad, un tratado teológico de revisión exhaustiva del Nuevo Testamento. Y The Meaning of Life (1983), obra TOTAL de Monty Python que pretendió traducir el trabajo de la carrera del grupo en un producto de autoayuda para salvar a la humanidad.

8 En la nota al pie anterior se me olvidó incluir A Liar’s Autobiography: The Untrue Story of Monty Python’s Graham Chapman, la película que a todo mundo se le olvida que es de los Python.

9 Pienso en las sagradas escrituras, los ensayos de Montaigne, Thoreau y Emerson, la dramaturgia de Goethe, las poesías de Szymborska, la saga de Crepúsculo, el trabajo espiritual de Yuya y los tacos de tripa de los Cocuyos.