Como decían las abuelas: Tienes la boca llena de verdad. (@magamastretta)

Presten atención al fútbol femenino. Limpio, rápido y nadie pierde el tiempo lloriqueando en la grama. En el fútbol femenino no hay espacio para los Ronaldinhos. (@Laura_Ch)

Valle Inclán a Alfonso Reyes: “La marihuana me ahorra el trabajo de regresar a mi casa cuando salgo del café a las 3 de la madrugada, porque simplemente ordeno: que se eche a andar la calle y que mi casa venga por mi, y mi casa se me va acercando como un barco”. (@librocrepusculo)

Un semáforo inteligente ya estaría buscando maneras de irse de Bogotá. (@filozoofico)

No es lo mismo "no lo mate" que "no lo maté". ¿Qué enseñan donde anuncian que se dan "clases de ingles"? (@AlmaDeliaMC)

Aparqué mi Fiat 500 en reversa a pocos cm de un Mercedes, cuyo conductor miraba cómo lo hacía. Hay maneras de volver loco a un hombre sin necesidad de tocarlo. (@mitPunkimHerzen, citado por Guashabita)

Mi psiquiatra me dijo que me ve mejor. Ahora sí que va a ser una sorpresa mi suicidio. (@iwobi32)

Juguemos a este juego literario de @tomgauld: imaginar precuelas de novelas famosas, modificando sus títulos. Van varias: • El nacimiento de Artemio Cruz  • La primavera del patriarca  • El joven de los anillos  • El sargento no tiene quien le escriba (@albertochimal)

El Tarantino de hoy todavía tiene mucho talento para escenificar violencia y meter música. Lo que pasa es que lo demás hace mucho que no es lo de menos. (@andrewholes)

La vida te va enseñando con quien sí y con quien ni para coger. (@BellaCortesana)

Ya no hay droga como la de un "quédate". (@soy_tumusa)

No es cobardía, se cansó de ser valiente. (@ChusoTs)

Un carril para los que vamos llorando a trabajar. (@McTurbis)

Diosito: Si voy a caer en la tentación… que parezca un accidente. Amén. (@chiviscreec)

— Papá, ¿qué es precoz?
— A tu madre ni caso. (@Palasrisas)