Hay quienes te dicen que te echan de menos. Y luego están los que te buscan. (@Grazyetta)

Peor que aquellos que no quieren perdonar, hay quienes no saben cómo disculparse. (@io_Animor)

Lo bonito de la vida es que nunca dejan de pasarte cosas por primera vez. (@Marcelove)

¿Pueden ustedes creer que alguien levante el teléfono con prisa y en lugar de ponerlo en su oído se pegue con él en la ceja? Créanlo. Me acaba de pasar a mí, en mi papel de pantera rosa. (@magamastretta)

He limpiado las ventanas. Al parecer, en los últimos dos años han construido frente a la casa una iglesia de hace ocho siglos. (@Horst_Hutzel, citado por @lagardere57)

Ya son 130 nietos recuperados en Argentina: lo otro pasa, esto se queda. (@apalet)

Mis recuerdos personales de Bryce Echenique no pueden ser sino de lo más negativos. Y para más inri, lo peor de todo es lo súper aburridos que son sus libros. Al contrario que los de Benedetti. (Ricardo Bada, citado en @fronterad)

Los diarios sirven para ver en qué nos vamos convirtiendo. (@GuidoFinzi)

Todos somos muy ágiles hasta que nos toca subir una escalera mecánica averiada. (@hidratocabronio)

Aquí ayudando a los que madrugan. Pero también van a misa. Y dejan limosna. (@Dios_Padre)

De mi categoría laboral para arriba, todos tienen razón. (@Lucia_Purple)

Voy a renunciar a todas mi relaciones tóxicas, empezando por el trabajo. (@OtraEmpanada)

Manden grúa para levantarme. (@juanalajirafa)

Sabes más de algo cuando lo sientes que cuando lo conoces. (@BufandadeChopin)

“¡¡No quiero volverte a oír decir que no sé cocinar!!”
“…”
“¡¡De modo que termina de beber tu papilla de zanahoria!!”
(@Moormoewew, citada por @marjorieross)