Al fin y al cabo, Twitter no deja de ser una especie de carnaval veneciano dantesco, pomposo y estirado, con máscaras de quita y pon. (@svattma)

¿Quieren disfrazarse de algo realmente horrible? Disfrácense de su ortografía, analfabetas (@papapapokerfeis)

Yo: Ferrán ¿te vas a disfrazar?
Ferrán [hijo adolescente]: No, tengo una reputación que mantener. (@Carmencilla15)

Usted con esa carita de semana santa y ese culito bien carnavalero, quítese el disfraz. (@aznar_tyna)

Dios hizo el mundo en seis días. Hasta el momento nadie se ha podido explicar a qué venía tanta prisa. Así ha quedado como ha quedado. (@elgranPerich)

Un drogadicto en rehabilitación es un cristiano en potencia. (@YdeJanisJoplin)

Ricardo Bada decía que Fidel, lo que quiso decir fue "La historia me absorberá", pero que como era cubano, se oyó "absolverá". (@swhelpley)

Hay que aplaudir la lucha de las autoridades contra las drogas más adictivas. Comenzaron con las empanadas, espero que sigan con las series de Netflix. (@luisharistizbal, tuitero colombiano)

A esas que piden tener un novio guapo, inteligente y con dinero se les olvida pedir lo más importante: Que le gusten las feas. Bendiciones. (@SoldadaDeCrist)

Qué plancha ser de izquierda en estos días. (@nlaquetevay, tuitera chilena)

Qué desgastante es despertar en este país. (@LeMilow, tuitero colombiano)

Confundes hasta a los girasoles. (@fumivora)

Vengo de arrojar varios ojalás al río. (@Tuiterodactilo)

No me des lástima que luego no sé que hacer con ella. (@igriega_eme)

Y, en defensa propia, le disparé a Cupido. (@albayvalle)