“Ragnarok” es una palabra de la mitología nórdica que se refiere tanto al fin de un viejo mundo como al renacimiento de uno mejor. La analogía no podría ser más perfecta para describir tanto a Thor como al Universo Cinematográfico de Marvel.

Fotografías: Cortesía Disney

Thor: Ragnarok
Estados Unidos, 2017.
Director: Taika Waititi.
Elenco: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Tessa Thompson, Mark Ruffalo, Anthony Hopkins, Idris Elba, Jeff Goldblum.
Género: Aventura.
Guionistas: Eric Pearson, Craig Kyle y Christopher Yost.

El Universo Cinematográfico de Marvel (MCU, Marvel Cinematic Universe) es cada vez más grande, y luego de 16 películas podría parecer difícil seguir el paso de dónde ha quedado cada personaje. Afortunadamente, en los primeros minutos de Thor: Ragnarok, el súper héroe de martillo y capa roja nos explica exactamente cómo ha llegado a ese punto: al buscar las Gemas del Infinito, ha quedado atrapado, y colgado, en una red en un planeta lejano.

Su primera interacción con su captor, Surtur, nos deja claro además que estamos frente a una comedia. Y a partir de ese momento, y gracias a rápidas escenas y a divertidos diálogos —cortesía de los guionistas Eric Pearson, Craig Kyle y Christopher Yost— la trama se desenvuelve de manera ágil para revelar el conflicto: Thor debe prevenir el Ragnarok, la destrucción de Asgard, su hogar.

Curiosamente, el trío de guionistas es más conocido por su labor en televisión: Pearson escribió capítulos de Agent Carter; Kyle de Wolverine and the X-Men y Iron Man: Armored Adventures y Yost de esta misma serie, además de The Avengers: Earth’s Mightiest Heroes. En conjunto al director y cómico neozelandés, Taika Waititi, este equipo logra una de las cintas más frescas y divertidas que ha entregado Marvel.

La vena cómica y el timming de Waititi están presentes en su dirección de actores; él les pidió improvisar, jugar y divertirse. Se nota, nunca habíamos visto a Thor en este tono, o si quiera imaginado que Hemsworth tendría esa facilidad para la comedia.

En esta entrega queda también claro que el atributo de las películas del MCU no suele ser la trama o la profundidad de sus villanos, sino que el encanto suele estar en las complicadas relaciones entre ellos (la reacia unión de los Vengadores en Avengers) o en cómo entes que no parecerían tener que ver se ven obligados a ayudarse (Ant Man y Stephen Strange en Doctor Strange o Tony Stark y Peter Parker en Spider-Man: Homecoming).

Thor: Ragnarok compila estos elementos: el protagonista debe convencer a una Valkiria (Tessa Thompson) para que lo apoye, domar a Hulk (Mark Ruffalo) —quien lleva dos años sin ser Bruce Banner—, e involuntariamente cargar con su traicionero hermano Loki (Tom Hiddleston). Este equipo deberá enfrentar a Hela (Cate Blanchett), la Diosa de la Muerte.

De entrada el elenco ya era lo suficientemente atractivo, sumando además en algunas escenas a Anthony Hopkins, pero además de la participación de Blanchett se agradece la inclusión de otro personaje femenino: Valkiria; a quien podríamos seguir viendo. Tessa Thompson nos muestra en este personaje a una mujer compleja; decepcionada, deprimida, alguien que se ha rendido y alejado de todo, pero que aquí podría encontrar un nuevo camino.

Con la reinterpretación de Thor que se hace en esta película, los hilarantes diálogos y las irónicas situaciones en las que se ven envueltos los personajes, el tono de la cinta termina siendo mucho más parecido al de la divertida Guardianes de la Galaxia que a la sobria y oscura antecesora: Thor: The Dark World.

Quizá no sea casualidad, la primera entrega de Thor generó en taquilla mundial 449 millones de dólares y la secuela 644 (nada despreciables); sin embargo, ninguna resultó particularmente memorable y el público pareció preferir el humor y los personajes de Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (que lograron 863 millones de dólares).

Caso similar ocurrió con Capitán América, pues la segunda y seria parte fue arrasada por la tercera, que acumuló más de un billón de dólares al reunir a parte del equipo de los Avengers; menos a Thor y a Hulk. (Para saber por qué Thor dice no participó en esa película vean este hilarante video.)

De este modo, Thor: Ragnarok es una película que cumple más allá de las expectativas y que en el proceso recuerda lo mejor que tenían Avengers, Captain America: Civil War y sobre todo Guardianes de la Galaxia: la unión hace la fuerza. (Se suman además cameos de personajes relevantes, que no diremos para no arruinar la sorpresa.) Esto tampoco es coincidencia, finalmente, los Vengadores y los Guardianes están a poco de tener su primer crossover

“Ragnarok” es una palabra de la mitología nórdica que se refiere tanto al fin de un viejo mundo como al renacimiento de uno nuevo, y mejor. La analogía no podría ser más perfecta para describir tanto al personaje como al propio MCU. Pero después de Thor: Ragnarok, la vara y el humor han quedado muy altos. Ya veremos con qué nos sorprenderá Avengers: Infinity War el próximo año.

 

Mariana Mijares
Crítica de cine.