Para despedir nuestros ánimos mundialeros y seguir contando nuestra vida en cuatrienos, hemos escogido seis textos que ofrecen un buen resumen de todos los aspectos deportivos y, sobre todo extra-deportivos, del espectáculo más cotizado del planeta.


Adiós a Rusia 2018

Sin ánimos exhaustivos —porque exhaustos estamos ya todos cual jugador croata acumulador de tiempos extras—, la siguiente lista proporciona seis claves para extender, más allá de la poesía de los goles, el significado cultural y social de la Copa del Mundo que acabamos de presenciar.

• El grito maldito
Empecemos con un problema mexicano —y no nos referimos a nuestro irremontable complejo de derrota ni a las malicias de Juan “Cambios Rotorio”. En este ensayo, publicado en Confabulario antes de la eliminación de México, Jezreel Salazar revisa las implicaciones del ya famoso grito eufórico contra el portero rival, que tantas multas y vergüenzas le ha traído a la federación y a la afición nacional. En su opinión justificada, ese clamor futbolero esconde una profunda violencia sexista, cotidiana y normalizada.

• “Franceafrique” y los migrantes
Aunque quedaron rápidamente eliminados los equipos de América latina, África y Asia, este Mundial ha puesto por lo alto la bandera del “sueño de la inmigración” en Europa. 17 de los 23 seleccionados de Francia provienen de una ola migratoria de primera generación. Lo mismo ocurre con la mitad de los jugadores de Bélgica. Sin duda, este sentimiento de orgullo recoge lo mejor de los logros que un inmigrante puede llegar a hacer en un país que tantas veces lo discrimina y le cierra las puertas. Además, contrarresta las declaraciones de la extrema derecha francesa en cuanto a la pureza de los orígenes de los jugadores. Pero, como apunta la escritora ghanesa-nigeriana Karren Attiah en The Washington Post, el éxito de un equipo como Francia puede ser el reflejo de una falsa gloria, una ceguera ante el estatuto de los países africanos y las condiciones migratorias de sus ciudadanos hacia Europa.

El tiranuelo contra el novato
Fueron muchos los memes contra Neymar y sus facultades histriónicas de engañabobos. Aun así, su lugar en el futbol mundial no quedara en duda, pues —como resume Diego Torres para El País— los dueños katarís del PSG le seguirán dando el trato de un rey tirano frente a Mbappé. El jugador francés y su familia manifestaron cierta incomodidad contra las burlas y la discriminación de sus compañeros, incluyendo al talentoso bufón Neymar. Las inversiones monumentales en la figura de un jugador provocan declaraciones como ésta, de un responsable del PSG a El País: “Esperemos que Mbappé no demuestre aún que es mejor que Neymar”. Pero parece que este Mundial está alterando la mente de los cazadores de talento.

Un cronista mundialero
Como pocos escritores, el argentino Martín Caparrós dedicó la columna “El mundo Mundial”, en el New York Times (en español) al seguimiento de Rusia 2018. De la crónica al comentario, con un agudo sentido del humor y la memoria de un conocedor de largo alcance, Caparrós nos regaló su visión de cada partido, de cada error y cada acierto. Sin duda, este material quedará para la historia futbolera como un verdadero archivo del Mundial.

Del sexismo al fascismo
Muchos intelectuales han buscado ridiculizar rápidamente la “corrección política” como si se tratara del simple resultado de las pesquisas de una policía moral encubierta. La Copa del Mundo no ha estado exenta de este tipo de discusiones. Un reciente comunicado de la FIFA pidió a las televisoras del mundo que sus camarógrafos y productores dejaran de apuntarle, como ya es tradición ocular, a las mujeres guapas en los partidos. La FIFA iza ahora la bandera de la lucha contra el sexismo, luego de los casos de acoso contra aficionadas y reporteras, según Forbes. ¿Y si a la próxima piensan en contratar a más mujeres camarógrafas para que dirijan sus teleobjetivotes a donde Dios les dé a entender?

Por otro lado, después de la victoria de Croacia sobre Rusia, un video celebratorio del defensa croata cuyo nombre hace vibrar, para bien, nuestros oídos hispanos —Domagoj Vida— en el que gritó “Gloria a Ucrania”, dicho asimilado a expresiones de la ultraderecha ucraniana, casi le cuesta la calificación a su equipo. Medios de distintos colores tienen opiniones encontradas: por ejemplo, para la ONG de liderazgo Global Atlantic Council las amenazas de sanción contra Vida por parte de la FIFA solo transmiten de forma subrepticia la agresiva política de Putin en Ucrania. En cambio, según Mónica Maristain para el portal Sin embargo.mx hay pruebas contundentes de que Croacia está entrando en un periodo político de relativo fascismo y su selección lo comprueba. Pero como la misma Maristain se pregunta: ¿qué podemos hacer con esta información? ¿no es mejor dejar que fluya el balón sin prejuicios ni impurezas extrafutbolísticas?

Mientras se disipan o se acrecientan las dudas, no nos queda más que extrañar los días mundialeros en que nos reunimos a ver ese hermoso deporte de 11 contra 11 en el que México le gana a Alemania…

 

México sí llegó al quinto partido
Es más, llegó al séptimo, pero por vía croata. Resulta Zlato Dalic, el director técnico de Croacia, se topó en un cine de Zagreb con el documental Vatreni, que narra el proceso de guerra y reconciliación del pueblo croata a través del futbol en los 90, y decidió ponérselo a sus jugadores antes del partido contra Nigeria. ¿Resultado? Victoria 2-0.

El resto es historia… pero qué tiene que ver esto con México. Ah, cierto, pues resulta que el documental fue realizado por tres jóvenes cineastas mexicanos egresados del CCC. Vaya vaya. A ver si nuestro próximo seleccionador (ponga aquí su nombre favorito) toma nota y ve la manera de ganarle a Brasil sin llorar por no haber batido a Suecia.