En mitad de los miasmas electorales no hemos prestado mucha atención a un nuevo escándalo sexual que ahora arrasa la cúpula de la Academia Sueca. Entre otros premios, se anunció la lista de nominados a la mejor traducción en lengua inglesa.

Hasta en las (mejores) familias suecas

El pasado jueves 12, la secretaria perpetua de la Academia Sueca, Sara Darius, tuvo que renunciar a su puesto, dejando libre el asiento 7. Darius, la primera mujer en recibir semejante responsabilidad, es el daño colateral de un escándalo mayor que ha cimbrado a la institución del Nobel.

Perfil de la periodista cultural Matilda Gustavsson, que reveló el escándalo en las páginas del diario sueco Dagens Nyheter

En octubre, una periodista sueca, inspirada por el ahora Pulitzer Ronan Farrow y su trabajo sobre el caso Weinstein, reúne una veintena de testimonios desgarradores: varias académicas e intelectuales del entorno del Nobel denuncian casos de acoso sexual, intento de abuso y hasta violaciones. En noviembre, el Weinstein sueco cae: su nombre se hace público. Es Jean-Claude Arnault, un marsellés de 71 años radicado en Suecia, esposo de la poeta Katarina Frostenson, que ocupaba uno de los 18 asientos de la Academia y que ha tenido también que renunciar. Para muchos, la influencia de Arnault era tal que ocupaba de manera extraoficial el imaginario asiento 19. Su poder había ido creciendo desde los años noventa. Entre otras cosas, era el encargado del club cultural Fórum, un antro de eventos literarios, performance y música, auspiciado por la Academia sueca, que era la antesala del Nobel y los bastidores de la élite intelectual que otorga el mayor galardón literario del mundo. Además, también se sospecha que Arnault filtró el nombre de muchos premiados (Elfriede Jelinek en 2004, Harold Pinter en 2005, J.M.G. Le Clézio en 2008 y Patrick Modiano en 2014) para impresionar y seducir a sus víctimas, cuyos testimonios se remontan a hechos ocurridos entre 1996 y 2017.

Por falta de pruebas, las acusaciones contra Arnault habían quedado en simple rumor. Pero el daño ya estaba hecho y las investigaciones siguen. Los partidarios de la esposa de Arnault la defendieron y ganaron por un estrecho margen hasta provocar la renuncia de otros tres académicos: Klas Östergren, Peter Englund y Kjell Espmark. Según El País, este último, autor de una historia canónica del Nobel de Literatura, y veterano de la institución, acusó a sus compañeros de “anteponer la amistad a la responsabilidad y la integridad”. Ahora, según lo anunciado este miércoles, el rey de Suecia reformará la normativa obsoleta de la institución para que sea realmente posible renunciar por voluntad propia a asientos vitalicios irremplazables. El tsunami de denuncias sexuales sigue arrasando todo a su paso y transforma el vergonzoso silencio en un reajuste completo de poderes y funciones. Y en la Academia, el premio Nobel de Literatura que se empieza a decidir en abril está en juego si no se reúnen al menos 11 de los 18 miembros votantes.


Hispanoamérica en inglés

Junto con los ganadores al Pulitzer, también se publicó esta semana una lista de los nominados a los premios a mejor libro traducido en Estados Unidos, los Best Translated Book Award 2018. La lista incluye ficción y poesía y, aunque involucre una gran cantidad de países y lenguas, es un buen indicador de la presencia que tiene la literatura extranjera en lengua inglesa. Los autores que creemos decisivos en nuestra lengua no tienen forzosamente una repercusión similar cuando salen de las aguas del español. Por eso, los premios a la mejor traducción —que otorgan dos jugosos cheques de 5 mil dólares, uno al autor y otro a su traductor— dan señales claras de si la literatura hispanoamericana irradia de alguna manera al norte del río Bravo. El año pasado, por ejemplo, los premios se los llevó el cono Sur, con Extracting the Stone of Madness,una colección de poemas de Alejandra Pizarnik, y Chronicle of the Murdered House, la obra maestra del brasileño Lúcio Cardoso publicada en 1959. En 2015 y 2016, habían ganado consecutivamente Rocío Cerón con Diorama y Yuri Herrera con Signs Preceding the End of the World.

Para este año están nominados, en lengua española: Rodrigo Fresán, con The Invented Part; el colombiano Santiago Gamboa con Return to the Dark Valley; Affections de Rodrigo Hasbún; August de la argentina Romina Paula; The Iliac Crest de Cristina Rivera Garza; Fever Dream de Samantha Schweblin; y finalmente The Magician of Vienna de nuestro recién fallecido Sergio Pitol. De 25 nominaciones, la lengua española aventaja con 7 candidatos, seguida por 6 franceses. En la categoría de poesía, con más variedad de lenguas y en la que ninguna acumula más de una nominación, tenemos a la argentina Marosa di Giorgio con I Remember Nightfall. Fundados por la Universidad de Rochester en 2008, los BTBA viven en parte gracias al auspicio del Amazon Literary Partnership: así contribuye a la traducción el consorcio que ha modificado para siempre la economía del libro. Aunque la circulación de este objeto ya no dependa de libreros e importadores, el traductor sigue siendo el eje que asegura el paso real de una frontera a otra.

 

Fuentes: L’express, Bibliobs, El País, The Millions.